Mi primer encuentro con Nueva York fue decepcionante: en 1980, convivía con la pujanza consagrada por el cine y la literatura, la mugre de una palpable decadencia.
Mi primer encuentro con Nueva York fue decepcionante: en 1980, convivía con la pujanza consagrada por el cine y la literatura, la mugre de una palpable decadencia.
¿Por qué, si la naturaleza es diversa, los humanos son tan limitados, por ejemplo, en la política?
En una sorpresa electoral, Javier Milei, líder de La Libertad Avanza, se adelanta en las primarias argentinas, desafiando al establishment político y prometiendo una revolución liberal.
“Es difícil concebir una tierra más hermosa y más desolada por las malas pasiones de los hombres”.
“En Kafka, la K puede ser un aleph deformado, torcido, pero en plenitud de poderes. Aleph, letra infinita, también es el sonido de un ahogado. El asma de Dios”.
La tensión oculta de las cosas, como observa Balthus. De los cuerpos, digamos.
El mérito mayor de ‘Lolita’ consiste en haber transformado en arte una historia que se encuentra siempre en peligro de caer en la procacidad.
Llama la atención que los académicos afroestadounidenses, defensores de los derechos civiles y de las minorías en su país, no pregunten por los presos políticos o los derechos humanos en Cuba.
… el arte esta secuestrado por las políticas de mercado dice Ticio Escobar y quizás él vive de eso ay qué miedo Ticio me va a planchar si lee esto el arte es seso el sexo arte es lo que recomendaría James Joyce me apropio malamente del Ulises…
Yo estuve ahí. Llámeme si quiere la mujer sin nombre. Ninguna de nosotras tenía nombre cuando estaba a su lado. Y estuve para llorar su muerte en día que debió ser de fiesta y gozadera.
“Mi último bocado en Cuba fue un pedazo de aguacate en el parque de Caibarién. El aguacate lo sigo adorando. El regreso a Cuba no me lo planteo”. Entrevista a Verónica Cervera a propósito de La cocina cotidiana de Vero, su libro más reciente, que ya circula en España y pronto estará también en las librerías de Estados Unidos.
He leído mucho en esta cuarentena, intentando ubicar mi lugar en el mundo más cerca de lo improbable, de lo terrario, de la ficción y del feminismo; al mismo tiempo que, inevitablemente, siento rabia ante el autoritarismo de mi país, dirigido por hombres que se llaman a sí mismos intransigentes como si eso fuera loable.