La celebración del Mes de la Cultura Afroamericana ha servido de escenario al intento torpe de blanqueamiento de la dictadura más longeva del hemisferio.
La celebración del Mes de la Cultura Afroamericana ha servido de escenario al intento torpe de blanqueamiento de la dictadura más longeva del hemisferio.
Dinapiera Di Donato Salazar (Venezuela, 1957). Cuentan bajo su autoría: ‘Relatos’ (2016), ‘Colaterales/Collateral’ (Paz Poetry Prize), ‘La Sorda’ (2011), ‘Libro de Rachid avenida Paul Doumer -Desventuras del ocio-’ (Premio de Poesía Bienal Tomás Alfaro Calatrava 1996), ‘La sonrisa de Bernardo Atxaga’ (Premio de Narrativa Alfredo Armas Alfonso), y ‘Noche con nieve y amantes’ (Premio de Narrativa de la X Bienal Internacional José Antonio Ramos Sucre 1990).
Este dosier podría llamarse: “Los poetas cubanos recomiendan”. Pero entonces sería traicionera con el tiempo perfecto de la poesía.
“Monta Obdulio Morales ‘Milagro de Ochún’ en el teatro Martí y le digo: ‘No, Obdulio, eso no me gusta’, y ya tú ves, que ahí fue donde se escuchó por primera vez ’Yo soy Juana Bacallao’”.
El corredor de seguros José Uribe se declara culpable de sobornar al senador Bob Menéndez y acepta cooperar con la fiscalía.
Las legisladoras progresistas de Estados Unidos defienden su viaje a Cuba argumentando que es clave para la toma de decisiones políticas.
sueño en el lodo de la moral hasta caer en nuestro estiércol para bendecirnos / no ser nadie para ser el amo del universo / ni juego ni escritura ni religión ni ley en el desierto de nuestros corazones
Multitud de personas corearon “Putin es un asesino” y “No a la guerra” mientras marchaban, bajo una fuerte presencia policial, hacia el cementerio de Borisovsky.
Ofelia Acevedo, viuda del defensor de los derechos humanos cubano Oswaldo Payá, presentó una demanda contra el exdiplomático estadounidense autodeclarado culpable de espiar para la dictadura cubana.
La antología El compañero que me atiende (Hypermedia, 2017), de Enrique Del Risco, da constancia de la presencia del “compañero” temible que se infiltra en la vida de los cubanos: una metáfora de la sombra de terror que siempre está persiguiendo y observando.
Bailando zumba con mujeres que cubren sus cabellos para que solo puedan verlo sus esposos, me sentí derrotada por un abismo que tiene que ver con una hegemonía de la sobrevivencia.
Todo en Reinaldo Arenas es risa y horror, ternura y tedio, desprecio y delicadeza. Por eso es tan grande ese guajirito nacido en un cagadero en Holguín. Y por eso son tan mediocres los demás escritores de su generación, títeres triunfadores que no serán recordados siquiera porque, de jovencitos, Reinaldo Arenas literalmente se los templó.