Cómo la desinformación reconfigura el conflicto político.
Ketty Blanco, más que un libro de niños, ha escrito un libro de madres.
‘Dios en las cárceles cubanas’ es un fragmento del horror oculto tras la desinformación y el miedo como instrumentos de dominación.
Cuando el contenido suplanta al periodismo y distorsiona la política.
¿Somos en una misma cama, y en nuestros sueños, narradores con una misma jerarquía, dos cabezas que desde un mismo espacio narran un devenir tan similar?
La intervención en Venezuela será el resultado de un largo ciclo de escalada diplomática y acumulación de pruebas y activos criminales.
Desde que leí esa novela, Carlos Jesús se convirtió para mí en una especie de organicidad tutelar. No un modelo, sino una presencia.
Leerlo no agota. Es ágil. Agreste, agorero. Y cómico como carajo. Al terminar, puede comenzarse fácilmente por el principio.
Permanecemos silenciosas, / parecemos tristes / cotorras mudas.
Entre la reacción en cadena ante la muerte del cantante y ‘La capital del sol’ se podría armar un retrato robot del alma cubana.
Su reino era su casa y su trono un cómodo sillón desde donde enfrentó la vejez, la ceguera y lo peor.
El sometimiento siempre se afirma en tres cosas intercambiables y manipulables: el miedo, la división y la ignorancia.
Cualquier cosa puede ser una novela, y el efecto de la novela es el mismo que el de la intensa luz: herir.
The Wall Street Journal: “Algunos de los ‘agitadores externos’ contra Israel son compañeros de viaje de La Habana”.
Siguiendo el modelo cubano, una sola autoridad supervisará la policía, el sistema penitenciario, los bomberos, los servicios de inteligencia, y la migración.
Los cargos contra el ex diplomático Víctor Manuel Rocha ponen de relieve la importancia de La Habana en el mundo del espionaje.
“Sería tan fácil como cruzarse de brazos: huelga general. Así fue como cayó Machado. Y ya Díaz-Canel dejó chiquito a Machado. Y a Batista. Parece empeñado en lograr lo que no pudo Weyler”.
Sabíamos ya que la policía en Cuba puede matar con absoluta impunidad. Ahora está mucho más claro. No habrá ni investigación a fondo ni castigo.
En la Cuba posterior a 1959, la existencia de una política cultural centrada por el Estado y el cierre de las sociedades privadas fueron silenciando poco a poco la activa labor sociocultural, feminista y de denuncia política que llevaba a cabo el Lyceum desde sus salones.
Más allá de caras lindas y actitudes consentidas ante el acecho del lente, las mujeres de Evelyn Sosa exponen una libertad sin turbaciones en un territorio doliente, de cultura patriarcal crónica. Al menos así parecen asomar, desde la imagen robada, las nuevas emprendedoras, gestoras, chicas independientes, dueñas de negocios y sonrisas infalibles.
“Hemos soñado nuestras convocatorias con un diseño flexible, que permita presentar tantas oportunidades para los jóvenes como las que seamos capaces de generar”.
“Los mejores cuadros de mi vida los quemé. Cuando me dio ese pronto, los lienzos buenos eran los que estaban por delante. La pintura me enseñó a ser consciente de mi diferencia y que mi talento era real. No tengo que demostrarlo a nadie”.
Eric Morales no solo estuvo a punto de perder sus rodillas en la escena de los hermanos, sino que dos años después por poco pierde sus dientes durante el rodaje de ‘Corazón azul’.