Somos parte de nuestros objetos y ellos nos completan para hacernos más espirituales.
Somos parte de nuestros objetos y ellos nos completan para hacernos más espirituales.
Desde que leí esa novela, Carlos Jesús se convirtió para mí en una especie de organicidad tutelar. No un modelo, sino una presencia.
“Si es para que tumben esto de una vez y por todas, aguantamos un poco más”.
Ningún organismo puede vivir eternamente en alarma sin pagar un precio fisiológico y emocional.
Un sitio diminuto que existe a pesar del país, del olvido, de las carreteras imposibles.
“La buena noticia es que existe una pluralidad disidente enorme y tremendamente capaz, mayoritaria en la nación cubana”.
La torpeza del organismo deportivo de la Isla para conformar una selección sin mezclar la política.
Bayly cuenta los primeros capítulos de una telenovela cuya temporada final —quisiera pensar— estamos viendo ahora.
“Ciento setenta y dos años parecen ser mucho tiempo para mantener vivo el recuerdo de una persona”.
La Organización de las Naciones Integradas había hecho declaraciones. Prácticamente autorizaba a matar a los casos más violentos de rabia.
La política de Trump sobre Ucrania parece errática y enigmática. Pero podría estar siguiendo una estrategia muy precisa, formulada por Curtis Yarvin.
El nivel de restricción más severo prohibiría por completo la entrada a ciudadanos de 11 países en Estados Unidos, entre ellos, a los cubanos.
Cuba, que había marchado con Casal y con José Martí al frente del movimiento modernista, estaba llamada a perder su supremacía.
Una nueva crítica a la migración está ganando terreno. Debemos tomarla en serio.
Irán se enfrenta a un doble reto sucesorio tras la muerte del presidente Raisi, lo que plantea interrogantes sobre el futuro liderazgo en medio de los conflictos regionales y el malestar interno.
El canje de Alex Saab por 10 estadounidenses por parte de Biden suscita el debate sobre su impacto en la crisis de Venezuela, los problemas fronterizos de Estados Unidos y su candidatura a la reelección.
El grupo, en el que había mujeres y niños, era una mezcla de ciudadanos venezolanos, colombianos, hondureños y mexicanos. Muchos de ellos se dirigían a Brownsville (Texas) para acudir a una cita con el servicio de inmigración.
“Una de las cuestiones más interesantes fue que el profesor culminara su disertación afirmando que nuestro país no había sido fruto de un proceso de conquista, sino solamente de la transculturación”.
“¡Dejad vivir a Cuba!”, aclamarán los círculos de solidaridad. “¿Embargo? ¿Qué embargo?”, alegarán muchos opositores al gobierno cubano.
Hay muchas posturas sobre el embargo entre los cubanos de la diáspora: algunos lo ven moralmente incorrecto; otros, como una política fracasada, una cortina de humo que impide el análisis de los problemas internos de la sociedad cubana o una táctica necesaria para aislar y debilitar al gobierno cubano.
“Yo siento que mi obra sí marcó una diferencia en Cuba y en América Latina; mi trabajo lo ha demostrado, aunque yo no me lo haya propuesto, y me siento muy orgullosa de eso. Dentro y fuera del mundo del arte, mi obra fue trascendente por la manera de ver a la mujer, el cuerpo, la relación con la religión. La gente se identificó mucho”.
La obra fotográfica de René Peña resulta esencial para entender el cambio de paradigma estético y conceptual que ocurrió en la fotografía cubana en los años 1980-1990.
‘Siempre Habana’ —hay que insistir—, producida en parte por el ICAIC, se exhibió en La Habana y no hubo una sola voz que protestara contra su contenido racista y colonial.
Yo, como escritor de literatura de ciencia ficción, que me paso la vida luchando porque los zombis ataquen en La Habana y no en New York, lo veo como una señal. Una señal de que está apareciendo un nuevo cine fantástico.