& desesperación, rabia & melancolía / —pero sin los majestuosos placeres de la mente // & con los días / quemados / atenuados //—pero con destrucción comparsa.
& desesperación, rabia & melancolía / —pero sin los majestuosos placeres de la mente // & con los días / quemados / atenuados //—pero con destrucción comparsa.
Comprender por qué ha surgido esta crisis existencial para la ayuda estadounidense a la democracia es clave para evaluar si existe una vía para superarla.
No habrá descanso, ni en el cuerpo ni en la mente, para quienes sepan el camino de ida hacia lo sagrado y de regreso de lo sagrado.
El influencer derechista transmitió la visión MAGA a toda una generación joven.
Un equilibrio calculado entre la crítica oblicua y la conformidad práctica, entre la denuncia ficcional y el silencio público.
Douglas Pérez concibe el arte como el contradictor perfecto de todas las verdades, de todos los dogmas.
“voy a morir / de una enfermedad tonta / callando / con oscuras frases de afecto”
Para un grupo de conservadores estadounidenses, el hombre providencial para salvar a Estados Unidos no se llama Donald Trump, sino J. D. Vance. Rod Dreher es uno de los amigos más cercanos del vicepresidente de los Estados Unidos.
Una herida abierta que drena constantemente y refleja la complejidad social, económica y cultural de nuestra realidad.
“No la interrumpo / dejo que pinte / todo / lo que se vuelve tangible./ Me asusto / y respiro / para saber / si aún / soy espesor”.
En contextos autoritarios, expertos consideran como críticas las voces que desafían a las élites dominantes y al aparato estatal represivo, cualquiera que sea el contenido de dichas voces y cualesquiera, los medios y herramientas que utilicen para transmitirlo.
Hablar de su estilo es un enorme signo de interrogación, porque para Jamila Medina la literatura nunca es juego de composición sino de exploración.
solo siete años tiene el niño. el marido de su madre dice que sacará de él un buen hombre de trabajo. por las tardes lo lleva a la entrada del bosque.
Carlos González Arenal (La Habana, Cuba, 1970) es director de cine, guionista y fotógrafo. Ha dirigido y escrito cortometrajes y documentales. Reside en Madrid.
Zelenski parece perfectamente adecuado para la alta concentración de poder y la arbitrariedad en la toma de decisiones que son intrínsecas al liderazgo en tiempos de guerra. ¿Pero qué pasará cuando regrese la paz?
“El miércoles se cumplieron cinco años desde que el gobierno cubano me detuvo en el aeropuerto internacional José Martí de La Habana”.
En su programa nocturno de televisión, el presidente venezolano Nicolás Maduro calificó a la ExxonMobil de “brazo imperial del petróleo”.
Tras una persecución de dos días, Robert Card, el sospechoso del tiroteo masivo de Maine, fue hallado muerto. El ataque ha dejado 18 muertos y 13 heridos.
Para una ciudad cuyos ingresos provienen en su mayor parte del turismo, las consecuencias pintan ser igual o peores que la destrucción causada por el huracán Otis.
La Revolución Cubana, eso que se entiende desde la alquimia historiográfica oficialista como un tiempo capsular de consumación teleológica, trajo consigo al Estado de las tinieblas.
Algunos cubanos en la Isla y en la diáspora no estuvieron contentos con el último desfile de la marca independiente Clandestina, y así lo expresaron en las redes sociales. ¿En qué momento, se preguntan, una firma iconoclasta y popular se puso a coquetear con referentes de la moda global, comercial y mainstream?
Yo me maravillo de que ninguno de los mejores fotógrafos cubanos vivos haya publicado nunca un libro que diga de nosotros lo que Los americanos, la obra maestra de Robert Frank, dice de los americanos.
Jack Kerouac escribió: “Después de ver estas fotos, al final ya no sabes qué es más triste: la vitrola o el ataúd”.
Con Fidel Castro murió uno de mis actores.
Entrevista con el cineasta Miguel Coyula.
Gracias al micromecenazgo, la obra de teatro ‘Vámonos a Marte’ con Gessliam Suárez, recién se ha estrenado en la sala de El Ciervo Encantado de La Habana.
Al dialogar con la obra de ficción del cineasta cubano Juan Carlos Tabío (1943-2021), se aprecian dos grandes motivos, casi verdaderas obsesiones creativas: Cuba y el cine. Constante estilística, y quizás algo empecinada, resulta también la comedia como expresión de choteo cubano.
“Ojalá se pudiera leer y escuchar todo lo que tengo que decir en una plataforma de diálogo libre y democrático, como debería ser. Dicen que todo hombre debería escribir un libro; yo pienso que todo cubano necesita hacer un blog para expresar lo que piensa. Sería saludable para todos”.