Y por qué el cambio de régimen es la única salida para Venezuela.
¿Por qué el paisaje de la ciudad que conocemos, día tras día, se nos hace más distante?
Pedro Enrique Rodríguez Uz (La Habana, 1985) es periodista y fotógrafo. Fundador de ‘Play-Off Magazine’, el principal medio deportivo independiente de Cuba.
En esa suerte de tratado sobre el “fukú” titulado ‘La maravillosa vida breve de Óscar Wao’, el escritor ‘Dominican-American’ Junot Díaz exprime y sintetiza para, de manera magistral, inocular la saga de ‘El señor de los anillos’.
Tanto los servidores públicos del ámbito cultural como la ciudadanía en general se encuentran sin mecanismos reales de protección, evidenciando un deterioro estructural que trasciende lo sanitario y revela fallas profundas en la responsabilidad estatal de cuidado.
Una obra radiográfica de una existencia plagada de vacíos, de espasmos: sus lienzos son un flashback del pasado que aún nos persigue.
La vida de Dulce María Loynaz revela cómo su poesía anticipó el silencio, la soledad y la pérdida que marcarían su destino.
Esta entrevista forma parte del libro en proceso de preparación ‘Voces imprescindibles: autores cubanos del siglo XXI’.
La fuerza estadounidense no sacará a Maduro del poder, pero la diplomacia estadounidense quizá sí.
La patria llora en la basura / buscando su foto de patria seductora, / patria con su reflejo / de cristales que no reflejan / sino al gris de los hombres.
Una obra teatral que se concentra, más que en las pérdidas materiales, en los trastoques emocionales producidos por la intervención del Estado cubano posrevolucionario.
“Con una sensación creciente de extrañeza, leí las cuatrocientas y tantas páginas de ‘Hotel Singapur’, novela de Gerardo Fernández Fe”.
The Wall Street Journal: “El programa ofrece permisos de trabajo, protecciones contra la deportación y una vía hacia la ciudadanía”.
María C. Werlau (Cuba, 1959). Fundadora de Archivo Cuba. Escritora e investigadora. El trabajo de Archivo Cuba ha logrado documentar más de ocho mil víctimas directas del régimen cubano. Vive exiliada en Miami.
El arte emergente en Cuba atraviesa un sendero de decadencia, una senda oscura y tortuosa donde la llama de la creatividad parece extinguirse gradualmente.
The Atlantic: “¿Por qué aceptar una propuesta de paz cuando el objetivo es la ‘guerra permanente’?”.
El régimen de Daniel Ortega cierra la universidad Unacad y nueve ONG, elevando el total de disueltas a más de 3.550 desde las protestas de 2018.
Con 8000 palestinos reportados muertos, Gaza enfrenta desesperación humanitaria, con residentes saqueando almacenes de la ONU.
Parece confirmada la ratificación en la Asamblea Nacional.
Miento y sonrío y trato de ser amable, convenciéndome de estar creando un nuevo personaje o una historia con la cual ganaré los euros de un concurso.
El virus (y su efecto mediático) está haciendo estragos desde hace meses, pero seamos justos: este microorganismo nos ha traído beneficios a algunos mortales: sosiego, permanencia en el hogar, preparar con calma los alimentos, dormir lo necesario, pasar más tiempo con quienes amo… Y he aquí que de pronto estoy pensando en animales.
Las respuestas a la epidemia ponen en evidencia las fantasías inmunitarias de cada sociedad, las ficciones de control, superioridad e invulnerabilidad, en unos casos, y de minusvalía o precariedad, en otros. En palabras de Paul B. Preciado: “Dime cómo tu comunidad construye su soberanía política y te diré qué formas tomarán tus epidemias y cómo las afrontarás”.
Una conversación con Rafael Rojas, a propósito del debate sobre reformas, o no, en Cuba.
Un pintor dentro de otro por el camino de la trampa. Uno de modelo del otro por la falta de modelo, y otro en la trampa de la ventana del dólar.
Para un pionerito de pañoleta roja, esas historias de gusanos eran bien aterradoras. En ellas había una violencia que un niño no podía descifrar. ¿Quién era la víctima? ¿El Estado? ¿Quiénes eran los violentos? A cada rato tenía pesadillas. Veía a un equipo de fumigadores que iba casa por casa, barrio por barrio, buscando a algún gusano.
“Las instituciones de enseñanza artística deberían plantearse las críticas de forma estratégica y no programática. Es decir, con la suficiente capacidad para reaccionar y actualizarse ante el que trae consigo cada nueva generación. Y si no disponen de las herramientas para potenciarlo, al menos deberían evitar a toda costa sofocarlo”.