Viajar, también, es perder. Abandonar lo último que las manos de tu madre han tocado.
Viajar, también, es perder. Abandonar lo último que las manos de tu madre han tocado.
Con su novela ‘Siempre es bueno verte’, editada por Traveler en Madrid, el poeta Sergio de los Reyes llega a la narrativa con los deberes hechos.
La audacia de Navalny para enfrentarse a la corrupción del Kremlin quedó personificada con la publicación de “El palacio de Putin. La historia del mayor soborno del mundo”.
“La ideología ‘woke’ es resultado del liberalismo y no del marxismo, como se repite una y otra vez desde la derecha”.
El ODC invita a revisar las formas de colaboración que galerías, curadores y artistas extranjeros establecen con el Gobierno cubano en ausencia de coherencia y ética sociopolítica.
“El opio es el mejor desayuno para no sentir el impulso de llorar por la luz que no ha llegado”.
“Al siguiente día de mi primer encuentro y conversación con Reinaldo Arenas, llegué a la casa de la doctora Elia Calvo de Stalin”.
La victoria de Donald Trump ha dejado consternado a muchos que, desde distintas zonas del espectro político, lo denunciamos como un agitador con irreprimible vocación autoritaria.
Fidel Castro le dijo a Marita Lorenz, sin el más mínimo atisbo de pedofilia: A mí no me va a pasar como al tigre ese. A mí nunca nadie me va a enjaular.
Hacer con poliespuma una réplica de la isla (una réplica que mida 10 metros de largo) y llevarla, por todo el Paseo del Prado, hasta el malecón y arrojarla al mar. La isla se arroja a sí misma a la bahía. Y flota a la deriva.
Un Lezama Lima “inmovilizado y perplejo”, al borde de la depresión, el desespero, el pavor: un imposible posible que no alumbrará ‘potens’ alguno, solo dolor y lontananza.
“Y no voy a permitir ni una ofensa, ni opiniones de nadie, porque nadie sabe los problemas de nadie, por lo que le digo q por favor no traiga más a su compañera aquí a mi casa.”
Una historia que se desarrollará básicamente en el sótano de la casa: imágenes grotescas, persecuciones espeluznantes, ambientes claustrofóbicos.
El devastador suceso, amplificado por los efectos residuales del conflicto civil, ha convertido a Libia en una de las crisis humanitarias más graves del mundo.
La noche de la filmación me pareció interminable. Tuve que andar desnuda por ese pasillo infinito, desde el crepúsculo hasta la madrugada. Hubo un momento en que el padre de Carlos subió a darle de comer al gato y tuve que esconder mi cuerpo debajo de las sábanas azules de la película.