“La patria existe donde esté mi hijo, donde estén él y mi esposa, donde la angustia sea expulsada por el cariño y la paz”.
“La patria existe donde esté mi hijo, donde estén él y mi esposa, donde la angustia sea expulsada por el cariño y la paz”.
Project Syndicate: “La toma de posesión del presidente guatemalteco Bernardo Arévalo, retrasada nueve horas por un intento desesperado de impedir que asumiera el cargo, ilustra los retos a los que se enfrenta ante unas élites corruptas”.
Nina Zubareva, superviviente del sitio de Leningrado, falleció en Cuba, anunció la embajada rusa en La Habana.
Los cubanos hemos experimentado una mutilación silenciosa y sostenida, que uno viene a descubrir totalmente cuando el estupor se ha disipado.
No hay puentes sanos. Se ha hecho inconcebible el diálogo entre Ana de Armas y los cubanos.
“La ideología ‘woke’ es resultado del liberalismo y no del marxismo, como se repite una y otra vez desde la derecha”.
El ODC invita a revisar las formas de colaboración que galerías, curadores y artistas extranjeros establecen con el Gobierno cubano en ausencia de coherencia y ética sociopolítica.
“El opio es el mejor desayuno para no sentir el impulso de llorar por la luz que no ha llegado”.
“Al siguiente día de mi primer encuentro y conversación con Reinaldo Arenas, llegué a la casa de la doctora Elia Calvo de Stalin”.
Críticos de arte y cuadros políticos convergen instituyendo un imaginario coactivo: lo que el cuadro prescribe y violenta en su función de gestor cultural, el crítico lo omite en su escritura de la historia. Las dos acciones reforman continuamente el mecanismo victimario; ambas se vuelven artífices de la culpabilidad del violentado.
’Libro de Arenas’ tiene una pulsión muy similar a la de ‘Necesidad de libertad’, pero tiene además la ventaja de que fue concebido por otros.
Marlene Azor es doctora en Ciencias Sociales y Humanidades. Entre otros libros, ha publicado ‘Discursos de la resistencia: Los proyectos políticos emergentes en Cuba‘, por la editorial Hypermedia, en 2016.
Agustín Acosta y Nicolás Guillén: ambos eran “de provincia”, estudiaron Derecho, presumieron de antiyanquis, cultivaron eso que se llamó “poesía social” y vertieron bilis sobre Lezama y Orígenes.
Miren esos ojos, compañeros, perdidos en la luz de la ventana o los raquetazos del Jefe. Destilan presencia y orgullo. Son biología hecha voluntad. Irradian ideas de un futuro con ínfulas de inmortalidad. Todo pulcro, todo positivo: fe, fuerza, fascismo.
“Se puede estar de acuerdo o no con Milei, pero nadie puede dudar de que ha logrado atraer a multitudes de personas de todos los estratos socioeconómicos”.
El gusano es un animal político que habita el terreno de la zozobra. Un montón de arena simula el ecosistema hostil donde el gusano debe escarbar la escasa luz para encontrar la verdad. El gesto de publicar esa verdad en palabras es el objetivo final del gusano.