Una conversación con Elliott Abrams, principal responsable de la política hacia Venezuela durante el primer mandato de Trump.
Una conversación con Elliott Abrams, principal responsable de la política hacia Venezuela durante el primer mandato de Trump.
Uno de los títulos de este año es sin duda ‘Cuchillo. Meditaciones tras un intento de asesinato’ (Random House, 2024), de Salman Rushdie.
En una de esas tardes de desesperación, la profesora me comenta la decisión: “Abandonaré el país, lo estoy vendiendo todo”.
Me esmeré en probarle que no, que no era un libro cubano, que era un libro francés de un célebre antropólogo.
Privación social, privación de sueño, fragmentación de la atención y adicción.
Un cuarto de siglo después, los cementerios se desbordan. Igual que la desventura y el fracaso.
Un escritor cubano exiliado que detecta códigos autoritarios en el sanchismo y es fan de Ayuso y de la princesa Leonor.
El régimen republicano fue el mayor responsable de la Guerra Civil; el franquismo fue el responsable absoluto de la subsiguiente dictadura.
Sin patria, se sobrevive, porque una patria nunca es material. En cambio, sin tiempo no tenemos ni dónde poner el cuerpo. Más que la historia, el castrismo nos ha cauterizado la histología.
En medio de las tensiones geopolíticas con Occidente, el Luna-25 ruso se prepara para tocar la cara oculta de la Luna, reviviendo una ambición cósmica de hace 50 años.
Mientras las ligas de fútbol arrancan, estrellas como David de Gea, Eden Hazard y Sergio Ramos aún buscan equipo. El mercado desafía incluso a los más renombrados.
Una explosión en la planta óptico-mecánica de Zagorsk, cerca de Moscú, provoca roturas en las viviendas cercanas y la evacuación total; la causa de la explosión sigue bajo investigación.
A pesar de las sanciones de Occidente, aerolíneas rusas han importado refacciones por $171 millones mediante triangulaciones. Países como China, Emiratos Árabes y Turquía se revelan como socios clave.
Un juez de Colorado ha ordenado a Cuba que pague 2590 millones de dólares a los hijos de un empresario, que se suicidó por presiones del Che Guevara, en 1959.
Odio a Fidel Castro.
Odio a Raúl Castro.
Ese odio no es el mío. Pero es sin duda el de al menos algunas personas que están hoy en esta sala. Lo adopto simplemente por su forma. No debería darle temor a nadie.