“No habrá que emplear la fuerza, ni habrá que andar con fusiles por la calle, ni metiéndole miedo a nadie”.
“No habrá que emplear la fuerza, ni habrá que andar con fusiles por la calle, ni metiéndole miedo a nadie”.
Yoss, seudónimo de José Miguel Sánchez Gómez, nació en Cuba, en 1969. Es un escritor y narrador de ciencia ficción. Ha escrito más de 50 títulos y acumula una larga lista de premios. Reside en La Habana.
Un solo punto estaba claro: una orden del Jefe no admitía cuestionamientos. Por descabellada que pareciera la misión, por imposible que sonara, había que cumplirla, y cumplirla bien.
Nos ordenaron ponernos frente a una pared, apoyando nuestras manos en ella y separando los pies hasta que el cuerpo adquiriera la forma de una X.
Una invitación voluptuosa y celebratoria para cerrar 2024. Que, en medio del páramo, el espíritu de la Navidad los arrope en los tiempos por venir.
Si un padre muere de súbito en La Habana, y uno está literalmente del otro lado del espejo, ¿dónde se produce o acontece o se hace el dolor?
Para qué medir la felicidad, si la infelicidad y el desatino son el gran nudo, la perfecta armonía de este país.
Una zona importante de la poesía cubana, y de toda su literatura, se debe al destierro o exilio. Orlando Rossardi pertenece a esa primera generación de exiliados cubanos que abandona la isla a principios del triunfo de la Revolución y que luego vino a constituir el llamado exilio fundacional o histórico.
¿Son una actriz y un actor que intentan representar a estos personajes? ¿O son personajes que necesitan aferrarse al alma y cuerpo de estos actores?
El amor está en toda tu obra, el amor y la soledad, el dolor por lo perdido y tantas veces acariciado y temido.
¿Quién necesita una Patria? Patria = Cárcel. Cárcel = Traición. Traición = Muerte.
Sandra Ramos (La Habana, 1969) es artista visual, curadora y profesora. Su obra explora una amplia variedad temática que incluye la nacionalidad, la identidad, las migraciones y el género. De su trabajo curatorial destaca ‘La huella múltiple’, en el año 2003.
“Se puede estar de acuerdo o no con Milei, pero nadie puede dudar de que ha logrado atraer a multitudes de personas de todos los estratos socioeconómicos”.
Cuando el gobierno de un país no actúa a cabalidad ni a la altura de las expectativas, los símbolos patrios devienen expresión última de nuestra inconformidad, nuestras angustias y nuestras esperanzas. El único modo efectivo de hacer oír nuestro reclamo.