Nuevas imágenes satelitales ofrecen una visión actualizada de dos sitios cubanos de inteligencia de señales, incluida la construcción de una nueva antena.
Nuevas imágenes satelitales ofrecen una visión actualizada de dos sitios cubanos de inteligencia de señales, incluida la construcción de una nueva antena.
“Pájaros de las tardes del campo o la ciudad, / no importa, repetidos están en la memoria. / Alas ansiosas atraviesan mi pecho como navajas finas. / Desvanecido el día y sus deberes, yo comienzo”.
“Si el mundo no se acerca a su fin, ha llegado a un momento crucial de la Historia, de la misma importancia que el paso de la Edad Media al Renacimiento”.
Discurso pronunciado por Alexandr Solzhenitsyn durante la ceremonia de graduación de la Universidad de Harvard, 8 de junio de 1978.
La mayoría de los cubanos jurarían, sin necesidad de hacer cálculos, que están muchísimo más cerca de 1959 que de 2059.
Como si lo representado no perteneciera a la realidad externa, sino a una zona intermedia: sueños, recuerdos, arquetipos, órganos del inconsciente.
“La humanidad, la historia, la poesía, el arte y la conexión entre nosotros como seres humanos, es lo que nunca debe desaparecer”.
Publicado con motivo del vigésimo aniversario del exilio forzado de Raúl Rivero desde Cuba, en abril de 2005.
El responsable de seleccionar al personal de la administración Trump es un DJ ultraconservador con un pasado turbio, que ha permitido que saboteadores contradigan desde dentro la agenda presidencial.
Leonardo Padura no existe. Es una sombra proyectada sobre la pantalla de la conveniencia.
Después de varias décadas contemplando el operar de la Revolución —del cuerpo institucional en que se ha concretado como forma de gobierno—, es posible especular que la Muestra Joven llegó a su fin, tocó fondo, it´s over…
“La historia es como el alquitrán impregnado, pero dentro, en algún lugar del pecho y duele mucho”.
En el 93 tenía 11 años. En ese tiempo mi mamá era el sostén de la casa. No le he agradecido lo suficiente a esa mujer divorciada, profesora de matemáticas con un salario de trescientos pesos que fue mi madre en los 90.
Estos son los momentos maravillosos que después desaparecen, sin dejar ni trazas, en esa matemática maléfica que llamamos todavía, por inercia ideológica, ‘nuestra memoria nacional’.