En este escenario cargado de plomo y mango, de deseo y de estiércol, el lenguaje se convierte en una forma de resistencia.
En este escenario cargado de plomo y mango, de deseo y de estiércol, el lenguaje se convierte en una forma de resistencia.
Kelly Martínez-Grandal nació en La Habana en 1980. Es poeta, narradora, ensayista y crítica de arte. En 2024, ganó la Cintas Foundation Fellowship in Creative Writing.
“Este libro publicado por Casa Vacía es, sin lugar a dudas, un epitafio, el del propio Jorge Enrique o el secreto mejor guardado de la literatura cubana”.
En su dimensión política, el rentismo es más conveniente para el régimen. Asegura la desmovilización ciudadana.
“En la filmografía de Fernando Pérez palpitan las angustias existenciales de nuestro tiempo”.
Las cuatro últimas palabras que papá me dijo, nunca se las había escuchado en cuarenta y dos años: “Vete al carajo, hijo”.
Te acuerdas, Sylvia, cómo trabajaban las mujeres en casa. / Parecía que papá no hacía nada.
Mi padre andaba ennoviado y se negó a exiliarse sin que mi madre lo acompañara.
Daniel B. Shapiro ha sido embajador de EE. UU. en Israel y director sénior para Oriente Medio y el Norte de África en el Consejo de Seguridad Nacional.
Una lectura de ‘Archivo’, novela de Jorge Enrique Lage.
“Soy un gran amante del humor. Si es negro y agrio, mejor. Adoro el minimalismo, la inmediatez y lo efímero; así que el meme me viene como anillo al dedo en tanto forma de expresión”.
Cultivar el odio es clausurar las vías civilizadas para bregar con la injusticia, es —a fin de cuentas— invitar a la violencia. Toda expresión de odio es un búmeran que lanzamos, sin saberlo, contra nosotros mismos.
A Mike Porcel no le permitieron la salida hasta finales de los años 80. Para su persona se reservó el rechazo y escarnio generalizados. Era otra manera de la embestida gubernamental para humillar la personalidad de una figura pública.
En 1968, Vitier, violín en mano, declara su conversión al castrismo. Él y su amada Fina hacen una pareja de fideístas fidelistas convencidos revolucionarios. Por esos años, “Fina describía la Revolución como la Parusía, la realización de la Justicia del Juicio Final en la tierra”.