confiando en Buda / (ese mentiroso) / perdí hasta / (casi) / el último diente
confiando en Buda / (ese mentiroso) / perdí hasta / (casi) / el último diente
Yoss, seudónimo de José Miguel Sánchez Gómez, nació en Cuba, en 1969. Es un escritor y narrador de ciencia ficción. Ha escrito más de 50 títulos y acumula una larga lista de premios. Reside en La Habana.
WSJ: “La entrevista del líder ruso con el ex presentador de Fox News se convirtió por momentos en una larga lección de historia”.
Los inversores están preocupados. Al menos la economía parte de una posición sólida.
Bascó, que llevaba sobre los párpados toda la tristeza del mundo y el peso neto del no ser propio y ajeno en la mirada, es el único cubano que da cierta idea del Buda.
Nuevas pruebas vinculan a la unidad 29155 del GRU con los ataques misteriosos a funcionarios estadounidenses y sus familias.
El deshielo del mar, el aumento de las tensiones y el redescubrimiento de lo que implica dominar el arte de la guerra en el Ártico.
Klaus Dodds es uno de los mayores especialistas en geopolítica del mundo. En este texto analiza las obsesiones territoriales de la Casa Blanca.
Los oligarcas están distorsionando los mercados y corrompiendo las economías en todo el mundo.
El mundo de García Vega no sería el mundo de García Vega sin sus diarios.
Sin su dicción edípica, negativa, monstruosa, que gira siempre alrededor de un ajuste de cuentas y que por amarga e irónica, o mejor, por la mezcla que logra de ambas, deja irritados la mayoría de las veces a muchos, con deseos de bofetada.
Es el caso del volumen que acaba de editar Amargord en España: El cristal que se desdobla.
‘The Last Investigation’ (‘La última investigación’), de Gaeton Fonzi. Un libro que tuve que leer porque es casi una biblia para esos que creen, o necesitan creer, que la muerte de John Fitzgerald Kennedy (JFK) debe ser adjudicada al ‘establishment’ de los Estados Unidos.
La Pequeña Habana no se parece a San Isidro y la Calle Ocho no tiene nada que ver con Damas 955. Pero el viernes pasado, cuando fuimos a ver a Luisma, San Isidro y la Pequeña Habana dejaron de ser nombres para acogernos en la Cuba del futuro.
¿A qué se debió el frenesí ajedrecístico en la Cuba de los años 60?
Nos queda apenas sentarnos en el piso y otra vez llorar, pensando en todas las vidas adultas que nos perdimos por culpa de nuestra recondenada niñez.