México tiene su primera mujer presidenta. Pero su gran victoria puede suponer un peligro mayor para la democracia y la seguridad.
México tiene su primera mujer presidenta. Pero su gran victoria puede suponer un peligro mayor para la democracia y la seguridad.
Nadie le cortó las manos, ni la garganta. Su corpachón octosílabo no fue tirado en ninguna cuneta. Tampoco le pegaron un buen par de electrodos en sus testículos.
Brasil, bajo la presidencia de Lula, se dispone a restablecer los
Claudia Sheinbaum será la primera mujer presidenta de México, rompiendo las barreras de género en un país con altos índices de violencia contra las mujeres.
Los encuentros con inmigrantes ilegales en la frontera de Estados Unidos con Canadá se han disparado en los últimos años y no muestran signos de desaceleración, según datos oficiales.
Boris Larramendi (La Habana, 1970) es músico, cantante y compositor. Fundador del grupo Habana Abierta. Su carrera en solitario cuenta con cinco discos. Vive exiliado en Miami.
Mairav Zonszein, analista principal de Israel en el International Crisis Group, responde a la pregunta.
Zelenski reveló que lee libros sobre la historia del siglo XX, que exploran las “mentalidades” de figuras de la Guerra Fría y las relaciones entre las dos superpotencias, más Cuba.
El veredicto de culpabilidad de Trump en el juicio por el pago a la actriz porno Stormy Daniels ha supuesto un ola de apoyo republicano al expresidente.
Los textos de Soleida Ríos intervienen los espacios de la memoria y el sueño para llevarnos a sitios devastados y vueltos a fundar en el poema. Oscar Cruz
“Pertenezco a la generación que algunos hemos llamado Generación 349, ya que fue la que lideró y se hizo adulta echando la batalla contra ese nefasto Decreto. Es la misma generación de los periodistas independientes actuales, y es la que estuvo en primera línea frente al Ministerio de Cultura el 27 de noviembre de 2020”.
Muchos esperan que los artistas cubanos hagan arte político, que sepan bailar salsa y que tengan un aire caribeño alrededor de ellos. Se espera que las artes cubanas tengan un sello que diga “yo soy cubano”, casi como el cigarro o el ron. De todos estos clichés he tratado de distanciarme.
Estamos frente a una de las primeras obras narrativas que da cuenta de la destrucción espiritual a la cual hemos sido sometidos como pueblo y como individuos.
Con esta novela, Krispin va en un sentido opuesto (y no en contra) de muchas tendencias que pretenden la “crónica” del desastre o del desgaste, brindando un testimonio no poco manido de lo que de por sí, ya vemos en las noticias o en las redes.