El ODC exige garantías mínimas de acceso, privacidad y libertad digital que permitan descentralizar el control, democratizar las redes y reconocer el acceso a internet como una prerrogativa cultural.
El ODC exige garantías mínimas de acceso, privacidad y libertad digital que permitan descentralizar el control, democratizar las redes y reconocer el acceso a internet como una prerrogativa cultural.
Los símbolos patrios pertenecen a toda la ciudadanía, hacen parte del imaginario colectivo de la nación que, a su vez, se ha nutrido de la historia construida a lo largo de nuestro devenir.
Estados Unidos anunciará importantes sanciones contra Rusia por la muerte de Alexei Navalny y la guerra de Ucrania, dirigidas contra la base de defensa.
Es agosto y el sol del mediodía seca la sabana con una luz blanca. El último vagón del tren se aleja por las vías.
La música de nuestro himno no tiene tambores batá, ni décimas guajiras, ni claves afrocubanas. Es una marcha europea. Blanca. Neoclásica.
Si me dieran a escoger entre haber sido un vástago de Rockefeller o la piedrita en el zapato que fue Ida Tarbell, ya se imaginan qué preferiría.
Una conversación con Víctor Hugo Pérez Gallo.
El ODC denuncia la indebida intervención de lenguaje, hábitos y costumbres en la nación cubana, en busca de la unificación autoritaria del espacio público.
La obra filosófica de Jorge Mañach tuvo su mejor momento entre mediados de los 40 y principios de los 50, cuando su permanente intervención en la vida pública de la isla, tan intensa durante las revoluciones de los 30 y los 50, fue menos protagónica. En esos años el pensamiento de Mañach se acercó más propiamente a una articulación filosófica profesional, sin una apuesta sistemática que, como veremos, era una renuncia básica de su proyecto de saber.
“‘La Tinta’ fue y sigue siendo la primera revista cubana de arte corporal. Este es un término que proviene del arte conceptual y nos interesaba explorarlo desde sus modificaciones estéticas (tatuajes, escarificaciones, perforaciones)”.
Para cambiar el ICAIC tiene que cambiar todo el país. Y eso no sucede aún, en medio de esta larga agonía del poder, que no acaba de morir para que el futuro llegue y salve a la nación.
Las protestas acontecidas en New York (2011) sirvieron de telón de fondo para que Miguel, animado por Ron Blair (Sergio en ‘Memorias del desarrollo’) obtuviera extras gratis y añadiera valor de producción a la película.
Perdóname esta tristeza tan profunda que me embarga, que no es digna de la obra de todo un pueblo guiado por ti hacia el futuro”.