“El ODC expresa su desacuerdo con la creación y utilización de rituales destinados a gobernar la vida y formación de los cubanos”.
“El ODC expresa su desacuerdo con la creación y utilización de rituales destinados a gobernar la vida y formación de los cubanos”.
Sí, parece que no somos del todo inútiles, evolutivamente.
Abraham Rivera (cubano de la generación de los 60) es humorista gráfico. Vive exiliado en Israel.
Leo ‘Tía buena. Una investigación filosófica’ (Círculo de Tiza, 2023), de Alberto Olmos.
Ser cubano es una combinación sin igual de presunciones y malentendidos, que implica aceptar una condición cada vez más patética y abstrusa.
“La realidad es que más dispositivos digitales equivalen a menos tiempo para concentrarse y, por supuesto, para pensar”.
“La democratización de la sociedad pasa también por otorgar verdadero rol ciudadano a quienes tejen sus vidas en los enclaves urbanos”.
“La actual caída de Venezuela en el caos económico y político es un ejemplo de la peligrosa influencia que la riqueza en recursos puede tener en los países en desarrollo”.
Leo estas líneas a mi madre, cabizbaja en una silla de ruedas, y decreta en voz baja: “A quienes tuvieron que irse del país se les perdona cualquier cosa. No metas la cuchareta en lo que no has sufrido en carne propia”.
Nadie en las calles gritaba “Abajo el bloqueo”. Gritaban “Abajo Díaz-Canel”. Tras 60 años de opresión por todos lados, el pueblo, que no es tonto, ha tenido que ver cientos de imágenes de familiares de la cúpula castrista gozando y bailando. ¿Dónde está aquello que decía el Che del ejemplo? ¿Dónde?
Mientras las calles de Cuba se llenaban de personas que no tienen nada que perder, porque ya lo perdieron todo, hasta el miedo, el Versailles también se llenaba de personas que salieron de la Isla como perros o como gusanos de Isla.
Cuba se rompe en mil pedazos mientras el discurso del odio se apodera de unos y otros. Las piedras y bofetadas se cruzan ante una misma necesidad. La catarsis no puede ser baldía, la violencia no debe ser la vía.
Vuestro país hoy no es Cuba, es la libertad. Defiéndanla. Esa parcela de libertad en la que ustedes, jóvenes cubanos, han convertido las calles de la Isla, defiéndanla al precio que sea.