Como si lo representado no perteneciera a la realidad externa, sino a una zona intermedia: sueños, recuerdos, arquetipos, órganos del inconsciente.
Como si lo representado no perteneciera a la realidad externa, sino a una zona intermedia: sueños, recuerdos, arquetipos, órganos del inconsciente.
Un tribunal federal de apelaciones dictamina que Trump puede ser juzgado por sus acciones del 6 de enero, rechazando su alegación de inmunidad presidencial.
Los migrantes relatan amenazas, palizas, engaños y violencia mientras buscaban refugio durante su duro viaje de Tapachula a Estados Unidos.
‘Narcisos’ es una de esas escasas piezas literarias que operan simultáneamente en varias alturas del pensamiento y la emoción.
Ted A. Henken es profesor de Sociología y Estudios Latinoamericanos en Baruch College.
Comparto con los lectores lo esencial de lo que dije ante tu cuerpo, Varguitas querido.
Una imagen nunca ha sido una fuente honrada para expresar la felicidad.
Para Diango Hernández, pintar un rostro significa proyectar sobre el papel o el lienzo la esencia de un modelo, su doble fluídico, antes que su apariencia.
¿‘Solamente el dolor, ese gusano que roe…’?, digo para mí, queriendo nunca olvidar.
Yo sostengo, como se sabe, que hay un pensamiento fálico, pero también un pensamiento vaginal. Ese punto en que la capacidad de razonar serenamente y la razón misma de la mujer se ven trastocadas por la apariencia, o por la confluencia química con un varón.
El derecho a entrar libremente a Cuba y a salir libremente de Cuba para todos los cubanos, sin permiso de salida o de entrada, por el tiempo que la persona decida, sin impuestos, ni confiscaciones, ni despojos de propiedades.
Hombres y mujeres solventes sonríen como si estuvieran observando a dos criaturitas con reminiscencias humanas, ambas domesticadas por el amor de un pequeño príncipe llamado Fidel.
La primera clase vomita donde le da la gana, la segunda, sobre la tercera y la tercera, sobre sí misma.
‘Siempre Habana’ —hay que insistir—, producida en parte por el ICAIC, se exhibió en La Habana y no hubo una sola voz que protestara contra su contenido racista y colonial.