WSJ: “La pregunta es si ahora o después. La estrategia aboga por hacerlo ahora, aunque políticamente podría ser mejor más adelante”.
WSJ: “La pregunta es si ahora o después. La estrategia aboga por hacerlo ahora, aunque políticamente podría ser mejor más adelante”.
Cuba anuncia insolvencia financiera ante el Club de París, citando el bloqueo de EE.UU. y su inclusión en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo como principales causas de su crisis.
La tormenta tropical Idalia causa estragos en Florida y Carolina del Sur, provocando grandes inundaciones y cuantiosos daños.
Según Rusia, lo que está ocurriendo en Ucrania no es ni más ni menos que la reafirmación de las posesiones ancestrales de los rusos y el fortalecimiento de su soberanía.
CNN: “El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, salió el lunes de una prisión británica, después de que su batalla contra la extradición a Estados Unidos concluyera con un acuerdo de culpabilidad”.
“Romper la unidad forzada de sexo y género, aumentando al mismo tiempo el alcance de las vidas habitables, tiene que ser un objetivo central del feminismo y de otras formas de activismo por la justicia social”.
“‘Souvenir’ constituye una denuncia a la doble moral del mundo ante las realidades que viven contextos totalitarios y comunistas, como Cuba”.
Newsweek: “Ucrania utilizó drones de largo alcance para atacar los radares estratégicos de alerta temprana de Rusia. Destruirlos fue una gran provocación”.
Reuters: “Hombres provistos con armas automáticas irrumpieron en una iglesia ortodoxa y en una sinagoga de la antigua ciudad de Derbent”.
Ahora que se divisan vacunas en lontananza, acaso una candileja al final del túnel, he regresado con energías renovadas a mi novela en proceso, cuasi lista desde los tiempos inmemoriales. Ya no me atrevo a anunciar que la daré por concluida en el transcurso del presente año. Ay, amiguitos, si solo dependiera de mi voluntad…
Concluida su fase institucional, el movimiento MAGA se revela como lo que siempre ha sido: una apelación a la violencia. Para darle visos de legitimidad, el escenario que presenta es una ficción distópica, un mundo posdemocrático y totalitario donde ellos son víctimas, en tanto han sido privados de libertad de expresión.
“Creo en las ciudades, pero no en los estados-nación. Cuba es solo un paso más en una jerarquía que incluye a San Nicolás de Bari, el Caribe, Latinoamérica, el planeta Tierra. Y no es que no sea importante ser de Cuba, pero en lo que respecta a mi trabajo, tiene la misma significación que el hecho de llamarme Yonlay”.
Yo no podía y no quería volver a Cuba, y no me iban a admitir después, ni aunque quisiera. Así que, cuando me fui, sabía que no volvería más. Ya sabes que tienes que adaptarte a lo que sea, con más razón si tienes un pasaporte que, donde quiera que te pares, dice que eres un exiliado político.