‘Buda’ no es una biografía, sino una reconstrucción de la leyenda.
El principal opositor del Kremlin, Alexey Navalny, es condenado a 19 años en un juicio tachado de “montaje político”, aumentando tensiones en el escenario político ruso.
La degradación colectiva del inglés ha sido nuestro logro más impresionante; le hemos fracturado la columna con nuestra ignorancia y nuestro acento, con la jerga, el ‘slang’, el turismo y la multitarea.
The Wall Street Journal: “El programa ofrece permisos de trabajo, protecciones contra la deportación y una vía hacia la ciudadanía”.
María C. Werlau (Cuba, 1959). Fundadora de Archivo Cuba. Escritora e investigadora. El trabajo de Archivo Cuba ha logrado documentar más de ocho mil víctimas directas del régimen cubano. Vive exiliada en Miami.
El arte emergente en Cuba atraviesa un sendero de decadencia, una senda oscura y tortuosa donde la llama de la creatividad parece extinguirse gradualmente.
The Atlantic: “¿Por qué aceptar una propuesta de paz cuando el objetivo es la ‘guerra permanente’?”.
Monika Fox brilla por fin ahora en la internet cubana, para recordarnos que no conocemos las dimensiones groseras de nuestra debacle. Ni tampoco, lo grotesco de nuestro carnaval.
“Hay un horror arcaico en esta sed de sangre que ya no creía posible en estos tiempos. Esta masacre tiene el patrón de la aniquilación mediante pogromos, un patrón que los judíos conocen desde hace siglos”.
“El hostigamiento, el aislamiento, el bloqueo de las comunicaciones, la falacia repetida ad nauseam, exacerban el clima de confrontación y no conducirán a buen fin”. Declaraciones del escritor y editor Daniel Díaz Mantilla, quien formó parte del grupo que inició un diálogo con las autoridades del MINCULT.
La fotógrafa Evelyn Sosa testimonia la sentada masiva frente al Ministerio de Cultura cubano.
Lo que estaba pasando era algo muy importante, más allá de nuestras diferencias, de nuestras broncas personales; más allá de estar o no de acuerdo con el MSI: todos y todas estábamos allí para decir BASTA. Era una señal clara al gobierno: “No pueden hacer lo que les salga de sus reverendos cojones”.
Las ocupaciones pacíficas contra el poder no funcionan por unas horas, sino por días o semanas. Los debates con los poderosos no se hacen con las puertas clausuradas, sino en vivo en plena televisión pública nacional. Las agendas y el tiempo ahora los ponemos nosotros, no los usurpadores que llevan décadas comprando tiempo.