“Vivimos en un momento liminar; más temprano que tarde se impondrá una noción de lo universal en su sentido fuerte, tradicional, que no distinguirá ni credos, ni culturas, ni filiaciones”.
“Vivimos en un momento liminar; más temprano que tarde se impondrá una noción de lo universal en su sentido fuerte, tradicional, que no distinguirá ni credos, ni culturas, ni filiaciones”.
Grammy Latinos 2023 en Sevilla: Édgar Barrera lidera las nominaciones, Karol G y Bizarrap ganan a lo grande; el flamenco deslumbra en un evento internacional histórico.
Esta acción forma parte del acuerdo migratorio Movilidad Segura, que el gobierno del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador aceptó.
“Ciento setenta y dos años parecen ser mucho tiempo para mantener vivo el recuerdo de una persona”.
Por la puerta-Mishima, el agujero negro-Mishima, entré al mundo del “lacio” erotismo japonés.
Mientras los avances científicos redefinen los límites de lo posible, el negacionismo científico crece como un fenómeno preocupante.
Capítulo del libro: ‘Rusia: el regreso de la potencia’, de David Teurtrie (Hypermedia, 2024).
¿Qué sucedió realmente el sábado 10 de octubre de 1868, una fecha clave en la historia cubana?
“Es indudable el estrecho vínculo de la Alianza Francesa de Cuba con el comisariado cultural del patio, unidos en la pretensión de exportar una fachada de “normalidad” de la vida cultural del país“.
Flavio Garciandía: “Hacer chistes nunca se me dio (a pesar de que esa era mi verdadera vocación), pero fabricar citas falsas, sí”.
En un país donde hay una restricción severa de libertades, más una economía doméstica de puro descalabro, la intimidad sexual desbalancea sus cánones y toda escritura que se interese en relatar la vida podría tender a la evaluación ideopolítica o a una variación de lo filosófico como tejemaneje de barbería.
“He seguido trabajando de forma regular con artistas, curadores e instituciones culturales cubanas. Me intereso mucho por lo que se hace en la isla. Ahora mismo, todos estamos atentos a lo que sucede allá. Me solidarizo con quienes trabajan por la libre expresión y por la sociedad en general”.
Si el Estado decide que un ciudadano es su enemigo, ¿pierde ese ciudadano automáticamente sus derechos? ¿No es menester demostrar su culpa antes de condenarlo? ¿Quién lo juzga? ¿Quién lo defiende? ¿No es legítimo que un ciudadano pida y obtenga respuesta a preguntas como estas?