La estrella cubana de flamenco Irene Rodríguez hace de Tampa su nuevo hogar, compartiendo su pasión y reconstruyendo su vida a través de la danza.
La estrella cubana de flamenco Irene Rodríguez hace de Tampa su nuevo hogar, compartiendo su pasión y reconstruyendo su vida a través de la danza.
Primero de diciembre del cincuentaitrés, martes, / la madrugada,/ mi madre en su batón humilde saluda la llegada / del invierno a la isla / y con su mano blanca se palpa el vientre ancho / como el mundo.
¿Vivir en Miami o vivir entre jaulas? Si no fuese por los aires acondicionados, no existiría la gran ciudad de Miami sobre esta tierra profanada.
Armando Lucas Correa (Guantánamo, Cuba, 1959) Escritor, investigador, periodista y editor cubano. Su primera novela, “La niña alemana” vendió más de un millón de ejemplares. “El silencio en sus ojos” es su más reciente trabajo. Reside en Nueva York.
La libertad se parece a esa sonrisa con que la muerte nos llama. Es promesa de una plenitud allende el turbio reino de este mundo.
Estos creadores se suman a los quince artistas encarcelados a lo largo de todo el país, por los que sostenemos una campaña de liberación.
“Al matar a Alexei, Putin mató la mitad de mí… Pero aún conservo la otra mitad, y eso me dice que no tengo derecho a rendirme”.
“La libertad es una fuerza transformadora que ha demostrado tener la capacidad de hacer realidad sueños que, hasta hace poco, eran patrimonio exclusivo de la ciencia ficción”.
¿Cómo era el día a día de Alexei Navalny en la prisión “Lobo Polar”? ¿Qué se sabe de su muerte? ¿Qué es el “síndrome de la muerte súbita rusa”?
Él
Porque no cabe duda de a quién me refiero
Es el tema de conversación.
Hay un gordo que va en el asiento de alante
Y el padre del gordo era gusano
Pero se paró frente a Él
Y se le pararon los pelos
Y el gordo no entendía y preguntó
Pero papá tú no eres gusano
Y el padre respondió
Y qué
Se me pararon los pelos.
Capítulo 2
―Mica ―Orlando Luis le gritó a su vecina desde la cama, sin importarle que pudieran oír su grito al otro lado de la línea, en la redacción periodística de La Gaceta Intereconomía, NTN24 o Radio Martí―, diles que me mataron, por favor. Diles que ya me fui del país.
Accedimos a la deepweb desde una conexión Wi-Fi con cuenta VPN de pago, ubicado en Nueva Zelanda. Abrimos dos cuentas denominadas Paolo De Aguacate y Lesstúpida Cubana. Las linkeamos a cuentas personales de Twitter en ordenadores fuera de Cuba. Y de inmediato se nos abrieron las puertas al infierno. Somos los onlyone conviviendo con los morbosos de Internet.
No hay de qué quejarse. Este no es país para lloricas. En estas memorias apócrifas inoculo un trozo de un himno de combate de Tata Güines: “Tápale la boca a ese perico que está llorando”, relacionándolo con un discurso donde Fidel Castro se responsabiliza del desastre de la Zafra de los Diez Millones.