“Del brillo original de ese otrora parque de diversiones, oficialmente parque temático Mariposa, poco queda en este 2024”.
“Del brillo original de ese otrora parque de diversiones, oficialmente parque temático Mariposa, poco queda en este 2024”.
El piano dice que estamos en un sueño viejo. Este puede ser el interludio perdido a la siesta de un fauno. Quizás un material apócrifo en el desierto.
Preocupación en agricultores de Illinois por acuerdos comerciales entre Cuba y Rusia, dejando a los productores de trigo sin oportunidades de mercado.
El arte emergente en Cuba atraviesa un sendero de decadencia, una senda oscura y tortuosa donde la llama de la creatividad parece extinguirse gradualmente.
The Atlantic: “¿Por qué aceptar una propuesta de paz cuando el objetivo es la ‘guerra permanente’?”.
Monika Fox brilla por fin ahora en la internet cubana, para recordarnos que no conocemos las dimensiones groseras de nuestra debacle. Ni tampoco, lo grotesco de nuestro carnaval.
“Hay un horror arcaico en esta sed de sangre que ya no creía posible en estos tiempos. Esta masacre tiene el patrón de la aniquilación mediante pogromos, un patrón que los judíos conocen desde hace siglos”.
“Te voy a decir algo. Prepárate, ponte fuerte. Lo estábamos esperando: se murió tu papá, Orestico”.
“¿Eres menos hombre si no eres padre? Esa pregunta me ha acosado durante décadas. Pero he aprendido a amar mi vida sin hijos”.
En el libro Umberto Peña. Bocas, dientes, cepillos, restos (Zuiderdok, 2020), el lenguaje de Carlos A. Aguilera es chispeante, suelto, provocador; las respuestas de Peña son a veces generosas, otras veces esquivas, pero a través de su plática fraternal intuimos la hostilidad del contexto, las motivaciones y el legado de este gran artista.
Como al poeta, a nosotros también se nos ha pedido darlo todo, y echar a andar. Más bien, se nos ha exigido. Por suerte, siempre tendremos la opción de negarnos, de no quedarnos callados de decir, al menos: “No estoy de acuerdo”.
Modulaciones del sabor, mengua del oxígeno, fade out del contexto pandémico. Quiero creer que en toda Cuba esta modalidad del sexo oral termina siendo una estocada exultante. Me gustaría someter mis nasobucos a diversas intervenciones devotas del pop art. Ahora que vamos a entrar en el desierto, vendría bien jugar un poco.
Habría que repetirlo con todas las sílabas, como un mantra: el 2 de julio de 1920 nace en La Habana Eliseo Diego, uno de los nombres mayores de la lírica del idioma. Útil por siglos, Eliseo Diego es el poeta cubano arquetípico, hijo noble de una época de esplendor de la palabra en la patria.