Apuntes para una historia del ridículo en Cuba - Manuel Sosa

Apuntes para una historia del ridículo en Cuba

El equívoco es parte de nuestra naturaleza insular. Y además el ridículo, que nos salva de ser invisibles. Y cuando pensamos en esas ventajas, tan útiles para el arte y la política, llegamos a otra palabra querible y exacta: la desilusión. La desilusión del Almirante, la primera desilusión. Y faltaban muchas otras por venir.

El atleta que surgió del frío - Iván de la Nuez

El atleta que surgió del frío

¿De qué manera activar la incorrección política en una era en que la corrección ha quedado secuestrada por la academia y la obediencia? ¿Cómo detener las formas desnudas del avance del capitalismo en un planeta sin el contrapeso del socialismo real? ¿Cómo concederle a la democracia un sentido diferente en Occidente?

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Estar enamorado es tremenda mierda - Carlos Lechuga

Estar enamorado es tremenda mierda

Estoy en la Escuela de Cine sin poder masturbarme, dando clases a unos alumnos y asediado por los teóricos, por querer hacerme el escritor a esta altura de la vida. La envidia sale en cada comentario: Solo hablas de sexo y haces entrevistas… Ya tienes que volver a filmar… Sonrío y pienso: ¿Serán hijos de puta? ¡Si algunos de ustedes son los mismos que no me dejan filmar!

Juan Roberto Diago: la cicatriz como historia y sanación - Janet Batet

Juan Roberto Diago: la cicatriz como historia y sanación

Bajo el pretendido manto de igualdad que esconde el eufemismo de nación multicultural, el discurso hegemónico destierra toda posibilidad de discusión en torno a la desigualdad racial, condenando un área sensible de la sociedad cubana al ostracismo y la invisibilidad. Es justo aquí donde se ubica el protagonista de la obra de Juan Roberto Diago.