Hoy cumples un mes en el Despacho Oval y parece que son 65 años.
“No la interrumpo / dejo que pinte / todo / lo que se vuelve tangible./ Me asusto / y respiro / para saber / si aún / soy espesor”.
Tribunal federal vota a favor de que hasta 30.000 migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela puedan entrar en los Estados Unidos cada mes.
La pujanza íntima de su obra, su estilo, esta magnífica fusión de sabiduría ancestral y conciencia contemporánea.
Lo que debes saber sobre las vacunas y el autismo, según el Centro de Educación Vacunal del Hospital Pediátrico de Filadelfia en 2019.
Existía en La Habana un espacio donde una mujer abría a cualquier hora las puertas de su pequeña casa para recibirnos a todos.
Estos tipos son como una tropita de choque, una avanzada de vanguardia para partirle las patas al ángel Orlando Luis. Para reventarle las bolas al demonio Pardo Lazo.
Este régimen me ha convertido en una mala persona, motivada por la venganza y los pensamientos más turbios. En un enemigo del perdón.
Yo también juré convertirme en justicia, también escribí al MINSAP, a la Fiscalía, agoté todas las instancias del escarnio que la burocracia te reserva cuando hay una negligencia médica y tú reclamas. También quise saber la verdad, encontrar sentido, restaurar el orden. Pero no pude.
Algo que se expresa por medio del lenguaje pero que el lenguaje no alcanza a configurar: ¿Es esto la literatura?
Más allá de la reiterada androginia, los prototipos que invitan al ‘Baby Shower’ permanecerán en nosotros como sujetos inclasificables: lucen una máscara colectiva y se resisten al reconocimiento facial.
“No tengo sueño ni hambre. Solo pienso en dos cosas. El niño y otra cosa más”. “Tienes que comer. Yo solo pienso en una cosa”.
La hidalguía, la honradez y un largo etcétera de virtudes nobles se convierten en el lastre de esta mujer que sueña con una libertad únicamente permitida al género masculino.
Estonia se prepara para el mayor ejercicio militar de su historia, “Ussisõnad”, movilizando a 10 000 reservistas. Los países vecinos refuerzan sus defensas cerca de la frontera con Bielorrusia.
Hace poco mi madre me preguntó si yo de niño me abochornaba de ella. En las graduaciones y fiestas de la primaria, según mi madre, yo trataba de que ella no fuera. En ese momento, como en una película austriaca, yo no pude decirle a mi mamá: “No seas boba”. No. En ese momento yo solo me hice el ofendido. Hubiese sido más fácil decirle: “Te quiero”.