Sus apariencias persisten, pero el autoritarismo y la inteligencia artificial están vaciando nuestra humanidad.
Sus apariencias persisten, pero el autoritarismo y la inteligencia artificial están vaciando nuestra humanidad.
“Es el territorio del zahorí. Hace muchos años yo quise formar parte de ese mundo y me entregaron un péndulo”.
“No estamos aquí para hacer un estudio general de la prostitución intelectual; sino para denunciar la represión”.
La sensación de que todos los que están encima del escenario, en algún momento, se irán de Cuba.
Reproducimos en exclusiva el inicio de ‘Pink Cadillac Man’, premio Alfonso Sancho y finalista del premio Fernando Marías, a la mejor novela de 2024.
& desesperación, rabia & melancolía / —pero sin los majestuosos placeres de la mente // & con los días / quemados / atenuados //—pero con destrucción comparsa.
¿Ha convertido Bukele a El Salvador en el país más seguro de América Latina o en un laboratorio autoritario donde la seguridad avanza a costa de la democracia?
Mirta Ojito se atreve a narrar desde un lugar más profundo: el del corazón humano herido por la historia.
Todo se siente ríspido, demasiado agresivo. ¿Adónde se fue el candor del cubano? ¿Adónde se fue todo lo que alguna vez tuvimos?
El hambre, más allá de ser un desafío humanitario, se convierte en una herramienta política en manos de Estados autoritarios. Esta manipulación, encubierta bajo la sombra del control y la dominación, resalta la urgencia ética de priorizar el bienestar humano.
Las autoridades revelan que los procesos de ‘parole’ para inmigrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela han reducido la migración irregular en un 89%.
La estrella de los Tampa Bay Rays, inspira sueños en Florida: “Cuando era pequeño, no tenía ni zapatos ni guantes para jugar”, confesó.
La crisis alimentaria en Cuba se agrava con medidas gubernamentales, como la bancarización, impactando especialmente a los más vulnerables.
Leyendo entrelíneas Palabras a los intelectuales: «al mismo tiempo y de la misma manera que la burocracia política y la sociedad coartan y catonizan a sus miembros, les conceden dosificadamente reconocimientos, es decir mantienen lo censurado dentro del itinerario convivencial, aquilatándolo con ciertos méritos».
El falso documental o mockumentary, más que género o subgénero fílmico, es una estrategia de entrampe perceptual que ha revelado, como pocas, las connotaciones empáticas de los públicos, así como los grados de estereotipación alcanzados muchas veces por los pactos de lectura consensuados entre emisores masivos y receptores-masa.