Dejar solo el templo en los días de fiesta es desertar de las banderas de la patria; y ¡de la patria puede tal vez desertarse, mas nunca en su desventura!
Dejar solo el templo en los días de fiesta es desertar de las banderas de la patria; y ¡de la patria puede tal vez desertarse, mas nunca en su desventura!
César Hernández, bateador zurdo de 20 años, se perfila como la estrella de este grupo de nueve fichajes. Junto a él está Luis Rives, de 19 años, un versátil jardinero cubano.
Nicaragua facilitó la entrada de más de 100 000 emigrantes en Estados Unidos, usando vuelos chárteres. Una operación multimillonaria ideada por el régimen de Daniel Ortega.
El ODC alerta sobre las complicidades tácticas que están dispuestos a llevar adelante determinados agentes de influencia que instrumentan el arte para encubrir las demandas de una mayoría silente.
Y yo, bueno, yo lo sabía todo sobre ‘One Piece’.
Algunos más parecen pujar como parturientas que gruñir y resoplar como todo buen quemador que se respete.
Las conexiones entre la ciencia ficción y la ciencia son múltiples. La literatura y el cine adelantaron descubrimientos que cambiaron la humanidad.
Todos los caminos conducen a Cuba. Todo es lo mismo, aunque tenga mejor maquillaje.
La ironía es que, en el fondo, él ama ese país como muy pocos de su generación lo aman. Estoy seguro.
Cuando recibí la propuesta, mi primer impulso fue contestar que no. Pero lo pensé dos veces. A fin de cuentas, ¿cuál era la tarea? Nada del otro mundo: hacer un reportaje sobre una feria kink que se celebraría en San Diego.
“No puedo deshacerme de mis raíces y crear un personaje diferente. La obra que produzco tiene una gran carga política; la cual me hace seguir protestando, seguir gritando mi inconformidad con los sistemas de opresión y violencia que existen alrededor del mundo”.
Mi relación con el acto de volar, con el hecho de migrar o no migrar, con la necesidad de comunicarme a través de otros idiomas, con la idea del vuelo como puente entre las personas.
El desplazamiento de una limusina con alas que personifica la quimera de toda una nación.
La nave negra de Esterio está entregada a nuestros ojos y felizmente negada a las posaderas de los turistas.
Cristina García ha vuelto a visitar a los complejos y queridos personajes de su primera novela, ‘Soñar en cubano’. Más de tres décadas después, García resuelve la inquietante ambigüedad que ha dejado a los lectores en suspense.