La filosofía deviene un faro que ilumina el sendero de la ética y la reflexión crítica.
La filosofía deviene un faro que ilumina el sendero de la ética y la reflexión crítica.
La respuesta de EE. UU., dirigida a socavar la fuerza militar de los hutíes, podría enredar inadvertidamente a Washington en otro complejo conflicto de Oriente Próximo.
Ian Padrón (La Habana, 1976). Cineasta, director y guionista. Entre otros ha realizado el polémico documental sobre el beisbol ‘Fuera de liga’ y el largometraje de ficción ‘Habanastation’. Su pasión por la pelota lo ha llevado a ser parte de la Federación Profesional Cubana de Béisbol (FEPCUBE).
La profesora entró al aula y dijo como si fuera lo más natural del mundo: “Se nos ha ido el hombre más grande de la humanidad”. Se nos ha ido, dijo.
La L de lengua. La L de locos. La L de labios. La L de lamentación. La L de ʻlárguenseʼ.
La censura es un trago amargo que no desciende del esófago.
La Fundación Ludwig y sus acólitos devienen en objeto de monitoreo del estado de los derechos culturales en Cuba.
La pujanza íntima de su obra, su estilo, esta magnífica fusión de sabiduría ancestral y conciencia contemporánea.
Entre el improvisado público que se agolpa a ambos lados de la vía dolorosa corren susurros, frases aspiradas, de boca en boca: “Son los hijos, que vienen arrastrando el carro desde La Habana”. Y de la multitud, como un enorme coro, empiezan a llegarnos fragmentos de la historia.
Lídice Megla en ‘El nombre secreto de la flor’ guarda distancia existencial, aunque no esencial, retomando la flor como otro modo de mujer.
Este país no está diseñado para que se generen proyectos desde todos los sitios. En Cuba siempre hay que viajar a La Habana para cosas como poner un cuño o buscar una firma. Es agotador.
Las dinámicas de la disidencia sexual en Cuba están regidas por una participación en la vida pública que se mueve entre la complicidad y la traición, entre el ‘participar con’ y el ‘participar contra’.
“La estética lo va camuflando todo, saber que en ese justo lugar, debajo subyace la agresión, el dolor, la humillación. Hace que el tatuaje no sea solo un mero adorno”.
Henry Eric Hernández alcanzó visibilidad en la promoción de la cautela y no es un cauteloso. Absorbió el pensamiento suave de “La Generación Jineta” y no utilizó el maquillaje de la pasarela comercial. Partió hacia España en 2006 y tampoco derivó en un disidente portátil lanzando piedras desde lejos.