“En Cuba sólo han existido dos José, José Martí y José Lezama Lima”.
“En Cuba sólo han existido dos José, José Martí y José Lezama Lima”.
Alejandro Taquechel (La Víbora, Cuba, 1982) es fotógrafo. Su obra investiga la huella poscomuista. Vive exiliado en Miami.
La frontera sur estadounidense registra una afluencia récord de inmigrantes, lo que enciende las disputas políticas y domina el discurso de los medios de comunicación.
WSJ: “Las autoridades chinas clausuran discretamente a los vendedores de sustancias químicas y dicen que regularán otros precursores de opiáceos”.
Cuando se fue a París, Abela era en Cuba un artista promisorio entre los nuevos, es decir, entre aquellos interesados en explorar un arte cubano moderno. Cuando regresó, venía respaldado por los triunfos que había conquistado allí como artista.
Independent: “Dos buques navales rusos han atracado en el puerto venezolano de La Guaira”.
NJ.com: “La hermana de Bob Menéndez dice que era ‘normal’ que el senador escondiera dinero en su casa”.
Conversamos con la Dra. Elaine Acosta, directora ejecutiva del Observatorio de Envejecimiento, Cuidados y Derechos; CUIDO60.
Quiénes inventaron Tlön? ¿Quién programó a Abulafia? ¿Para quién se escribió el Plan? ¿Cuántos fieles acudirán al Péndulo, si alguien los convocara ahora?
Bordeando el ojo del huracán, allí donde la calma es súbita solo si se entra en el ojo mismo, transcurre la vida de Pedro Juan, el personaje de ficción de la saga creada por Pedro Juan Gutiérrez.
Un profeta oscuro (Luis Trápaga) alerta sobre un peligro. Es la hora de tomar las riendas de nuestro destino. Es la hora de no morir de silencio. Es la hora del pueblo.
Yali Romagoza, Raychel Carrión y Jesús Hdez-Güero comparten mucho con el artista Hamlet Lavastida. Proceden de la misma generación artística, se formaron en los mismos espacios, participaron en los mismos eventos expositivos y coincidieron en los mismos círculos de amigos.
Un día que no estábamos trabajando en el lugar, enviaron una “brigada de respuesta rápida” que intentó romper las piezas de Ezequiel Suárez y cubrieron parcialmente con pintura la intervención de Hamlet, tildada de “contrarrevolucionaria”.
Se habla de Hamlet el artista, pero se olvida que también es un ingenioso artesano de fraseos, de una idiomaticidad al calor de lo más vivo.