Conversamos con la Dra. Elaine Acosta, directora ejecutiva del Observatorio de Envejecimiento, Cuidados y Derechos; CUIDO60.
Conversamos con la Dra. Elaine Acosta, directora ejecutiva del Observatorio de Envejecimiento, Cuidados y Derechos; CUIDO60.
Días de gloria. El mar por la mañana, por las tardes, al anochecer. Arena blanca, limpísima.
El portavoz presidencial, Dmitry Peskov pone en duda la participación cubana, ante la ausencia de detalles concretos y remite las posibles preguntas al Ministerio de Defensa.
“Me sentí como si estuviera hablando con León Trotsky en los años previos a la Revolución rusa”.
Mis amores de los setenta / están cumpliendo sesenta. / Algunos apagaditos como florcitas sin agua / —la sal charchaleando en la herida— / quijotes unos buscando molinos / amargados por el exilio muchos / amañados otros con los sandinistas.
Adiós, Centurión. Mártir de la ajenidad. No dejaste ni quince minutos de fama en YouTube.
Diré que —como mucha gente— yo nací en La Habana. Aclararé, además, que la ciudad donde vine al mundo ya no existe.
De esas “miradas evocadoras” sobre La Habana, retomo la más inquietante y profética, la del gran poeta José Lezama Lima.
Reuters: “Las elecciones podrían dar paso al primer gobierno de extrema derecha del país desde la Segunda Guerra Mundial”.
Mi vida ha sido otra, gracias a que no tengo una polla promedio o una polla pequeña. Ya sé que esto no suena muy políticamente correcto. Pero. Si algo no soy yo es un escritor políticamente correcto.
Resulta curioso que, siendo Rubén Rodríguez un macho alfa, apenas represente al hombre. Por ende, no le interesa rescatar su virilidad y mucho menos la figura del pene.
Una joven (Neisy Alpízar) sale de su casa a encontrarse con unas amigas. Sale a las calles de lo que ella consideraba un país tranquilo. Era el 11 de julio. Su vida dio un vuelco.
¿Los cientos de detenidos y desaparecidos en Cuba —después de los sucesos del 11J— merecen ser amnistiados, o simplemente deben ser liberados incondicionalmente?
Los pardos, morenos, negros, jabaos, cazurros, mulecones y zambos, (…) sin que se escuche en el batey ni en la casa mayor, asientan callados los hierros con que mañana forzarán la plaza y pasarán la ceiba.