Era un lugar,/ un miedo/ vulgar y colectivo /tejido por las sombras,/por demiurgos / que hicieron una fiesta /y lanzaron al fuego nuestros libros.
Era un lugar,/ un miedo/ vulgar y colectivo /tejido por las sombras,/por demiurgos / que hicieron una fiesta /y lanzaron al fuego nuestros libros.
“Me crié en una dictadura y no quiero que lo mismo ocurra en los Estados Unidos”.
El político Alejo Vidal-Quadras en estado muy grave en el Hospital de la Princesa, tras ser disparado en la cabeza en plena calle.
Todos los poderes dinásticos contienen y esconden enormes dosis de podredumbre y de voracidad.
El incremento de la emigración de profesionales artistas tiene un origen directo en la represión, coacción y falta de oportunidades.
Veterano, ‘honorably discharged’, súbito huérfano, Basil estudió Turismo en el Miami Dade Community College. Hizo trabajos de ‘security guard’ y obtuvo una licencia para portar armas.
En el planeta Linkgua viven Don Quijote, Lezama y Ernesto Guevara, Lorca, Bernal Díaz, Vitruvio, los personajes de los Evangelios Apócrifos, los dioses de Lydia Cabrera y Ludwig Wittgenstein.
Relación actualizada de los artistas e intelectuales cubanos privados de su libertad.
Sería sano y aconsejable, ver la obra toda de Néstor Díaz de Villegas como el anticuerpo generado por el mismo sistema (el de las letras) contra la monotonía de los críticos de cine, los escritores de manual y los cultores de la compostura.
“¿Cómo los daños psicológicos, antropológicos que hay en nuestro país afectan también las relaciones entre los propios cubanos por las maneras de pensar, por las formas de percibir quizás la realidad social y política?”.
‘Equidad’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en Hypermedia Magazine.
Los problemas cubanos no comenzaron con la caída de la Cortina de Hierro; ya desde mucho antes la economía cubana era inoperativa y el proceso de colapso era inminente, solo se había retrasado por la permanencia de los subsidios y la ayuda del campo socialista.
Los títulos de ‘La Maleza’ son espacios subterráneos de una memoria futura. Todavía no se han grabado con letra maravillosa en ninguna biblioteca independiente, pero se paran sobre sí mismos, muy verticales ellos.