Las viejas estructuras de las escuelas Pías se resisten a desaparecer bajo las capas de la desidia en que la isla sucumbe.
Las viejas estructuras de las escuelas Pías se resisten a desaparecer bajo las capas de la desidia en que la isla sucumbe.
Israel intensifica las operaciones terrestres en Gaza en medio de un gran apagón de Internet, lo que aumenta la preocupación por una incursión a gran escala y obstaculiza los esfuerzos humanitarios en la región.
Tras una persecución de dos días, Robert Card, el sospechoso del tiroteo masivo de Maine, fue hallado muerto. El ataque ha dejado 18 muertos y 13 heridos.
Juanita Castro ha salido de su farmacia. Las turbas que suenan trompetas en las calles de la Ciudad la han sacado de su ensueño. Es una Bella Durmiente a quien sólo despierta, de vez en cuando, el hedor de un cadáver.
Había que mirar muy a fondo en mi primera casa norteamericana para descubrir que formaba parte de un sueño, el llamado “american dream”.
Thais Pujol Acosta (La Habana, 1970), es una activista y consultora que ha dedicado gran parte de su vida a la lucha por la libertad y los derechos humanos en Cuba.
La imagen del Che se convierte en ídolo y moneda de cambio, sobrevalorada y sobreexplotada para beneficiar a unos y perjudicar a otros.
Demián Rabilero del Castillo (1972) es un escritor, museólogo y realizador audiovisual con un extenso currículo en la promoción cultural.
Yo no me enteré de nada hasta la mañana del lunes, cuando compré el ‘Granma’ y vi la escueta información que contenía el Editorial de ese día.
Leo estas líneas a mi madre, cabizbaja en una silla de ruedas, y decreta en voz baja: “A quienes tuvieron que irse del país se les perdona cualquier cosa. No metas la cuchareta en lo que no has sufrido en carne propia”.
Hay supositorios muy efectivos para esta dolencia eufemística “progre” de izquierda: #lackofreedom, #cubandictatorship, #politicalrepression, #DíazCanelsingao.
Se siente bien sentir que los mambises están de vuelta, que ya no hay que importarlos, y que no hay quien los detenga.
La detención de disidentes y el acoso indiscriminado a los artistas responde a la misma estratagema: profundizar la crisis para provocar la tan esperada intervención unilateral norteamericana. Que no se le llame “intervención”, sino “SOS” o “interés humanitario”, es irrelevante.
Se ha producido en la Cuba actual el mismo fenómeno que ocurría en la RDA de fines de los 80: la desconexión de los líderes políticos y de las fuerzas de seguridad e inteligencia con los sujetos bajo su control.