Una transición democrática hacia el Estado de derecho y la economía de mercado todavía puede ser abortada por el castrismo.
Una transición democrática hacia el Estado de derecho y la economía de mercado todavía puede ser abortada por el castrismo.
Cualquier amago de apaciguamiento debe recordarnos la torpeza fútil de Neville Chamberlain, cediéndole a Hitler los Sudetes checoslovacos por una paz precaria.
Cuba transita una fina línea entre promover su cultura al mundo por sobrevivencia/conveniencia de la élite político-económica y proteger la esencia auténtica de esa cultura para su desarrollo.
“La técnica puede entrenarse. Pero la emoción, esa chispa real, a veces necesita un empujón poco ortodoxo para salir”.
Nuestro pueblo, desde hace décadas y en especial hoy, no posee derechos de autodeterminación.
Vivimos un mundo de relaciones internacionales marcadas por los designios de las superpotencias, las cuales ostensiblemente han asumido y ejercen ese rol.
Los sí y los no del año que viene, que ya es el año en curso y ya celebra el 173 cumpleaños de José Martí, el primer y último humano cubano sobre la faz de la Tierra.
La donación de 2000 vacunas de Cuba a Colombia fue aceptada y oficializada, pero no se materializó y nunca ingresó al país.
Un viaje a La Habana en 1997 revela una isla de contrastes, donde la vida cotidiana desafía tanto el mito como la propaganda.
“La estrecha vigilancia ética a la que García Ramos somete al régimen que lo constriñe se redobla cuando juzga sus propias tácticas de supervivencia”.
El ‘Diario de Kioto’, de Ernesto Hernández Busto describe cómo, antes de dominar su arte, el espadachín japonés debe aprender a estarse quieto sobre una columna de cuatro pies.
El teniente Tamayo nos convocó y dijo: “Ninguno de ustedes va a sobrevivir”.
“El disparate es el auténtico motor de cambio, el puñetazo infantil del cual se desprenden los grandes progresos de la Humanidad”.
En vez de escribir metralla / cabría poner la lupa / en el ‘flow’ de la papaya / cuando un labio se la chupa.
“Entonces, digamos que mañana salimos de la cárcel. ¿A dónde vamos? ¿A la misma Cuba o a un exilio obligatorio?”.
Una movida hueca, que sólo refuerza el trágico ciclo de las relaciones EUA-Cuba.
Por primera vez en 25 años, San Diego ocupa el primer lugar del país en cruces fronterizos de migrantes, superando a Tucson.
Rusia intensifica la represión contra los periodistas, deteniendo a varios por supuesto extremismo y descrédito al ejército en medio de la guerra con Ucrania.
María Elena Hernández Caballero (La Habana, 1967) es poeta y narradora. Entre otros títulos, ha publicado la novela ‘Libro de la derrota’ y el libro de cuentos ‘Tres metros cuadrados de Purgatorio’, ambos por la editorial Hypermedia.
No creo exista una excusa válida para un regreso a Cuba en dictadura. Incluso si una madre o un hijo muere y nosotros regresamos, eso es ir a ser observador de una muerte provocada también por nuestra participación.
La celebración del Mes de la Cultura Afroamericana ha servido de escenario al intento torpe de blanqueamiento de la dictadura más longeva del hemisferio.
Los símbolos patrios pertenecen a toda la ciudadanía, hacen parte del imaginario colectivo de la nación que, a su vez, se ha nutrido de la historia construida a lo largo de nuestro devenir.
Alvaro Labañino posee una obra circunscrita en el paisaje, pero en uno muy influido por la pintura de Adrian Ghenie, Wayne Thiebaud y Wolf Kahn.
Ernesto Fernández es conocido principalmente por el reportaje gráfico de los “épicos” años 60: la fotografía de guerra, género del que es un ícono. Se conoce también su ávida retratística de los años 70. Sin embargo, queda rezagada la primera etapa de su creación: la década de 1950, la revista Carteles y la fotografía de los protagonistas de una Habana desvelada.
Francisco García González es uno de los escritores cubanos que más admiro. Lleva una década en Canadá, donde no ha parado de publicar libros ni de acumular premios. Y ahora acaba de aparecer su libro Nostalgia represiva (Casa Vacía), un magnífico pretexto para conversar como si nunca lo hubiéramos hecho antes.
A Lorena Gutiérrez le apasiona la anécdota que ha sido repetida hasta la saturación en la lírica oficial.
No proyecta un comportamiento que podríamos reconocer como locura maníaca o agresiva, sino que es proclive a la euforia y emociones ‘desbordadas’ de alegría.
Relatos de trashumancias, peregrinares, expediciones, recorridos, búsqueda y ansiedad, pérdida y horror, ilusión y frustración, supervivencia y monstruosidades.