Cuando piensoes por razones que ni siquiera tienen que ver con los premios, la fama, el dinero.
Cuando piensoes por razones que ni siquiera tienen que ver con los premios, la fama, el dinero.
No hubo escenario que pudiera abarcar su inmensidad. No existieron tacones que la acercaran más al cielo que su propia voz. No había dulzura mayor que el azúcar que de sus orgullosos labios salía, cruzaba el mar, y llegaba a su Santos Suárez natal.
Tres ciudadanos cubanos fueron condenados por dirigir una operación de tráfico sexual con sede en Houston, utilizando clubes de striptease para explotar a mujeres migrantes vulnerables.
Esta pinga de apartamento que no es sino una especie de reflejo de esta pinga de país.
En Ucrania son visibles varios signos de clientelismo presidencial. Un presidente clientelar y unos oligarcas que buscan rentas son los principales actores del sistema político del país.
La defensa del senador Bob Menéndez está vinculada a la huida de su familia de Cuba en un juicio por corrupción de gran repercusión.
“La fábula trágica de Frankenstein y su creación se aferra a la médula del imaginario humano como alegoría tanto de la otredad como de la infinita soberbia humana”.
“Alice Munro es nuestro Chejov, y va a sobrevivir a la mayoría de sus contemporáneos”, dijo la escritora Cynthia Ozick.
La crisis fronteriza de Estados Unidos se ha agravado. El anticuado sistema de inmigración de Estados Unidos no da abasto y exige reformas integrales que van más allá de las medidas presidenciales.
La pandemia nos ha permitido comprobar una desconexión entre los científicos sociales, las políticas del gobierno, los medios de comunicación, el sector privado y la sociedad demandante de soluciones.
Preguntas que se hacen los creadores audiovisuales sobre el Decreto-Ley Nº 373.
Luis Manuel Otero Alcántara es un revolucionario. Tania Bruguera es una revolucionaria. Anamely Ramos es, toda ella, un pensamiento revolucionario. Katherine Bisquet es una revolucionaria. Julio César Llópiz-Casal es un revolucionario sin enmienda. Carlos Manuel Álvarez es un gran escritor y un revolucionario. Reynier Leyva Novo es un revolucionario de temer. Yunior García es un revolucionario. Julio Antonio Fernández Estrada es un revolucionario.
Si, como observa Edward W. Said, es necesario “hablarle claro al poder”, el 27N habló claro, aunque esa voz se pierda entre los alaridos institucionales y el burocratismo etimológico de la razón de Estado. Quién sabe si despierte al eco de la historia que habita en las buenas conciencias, donde el miedo no tiene cabida.