La resistencia de la dignidad contra los que quieren abatirla, podría describirse como la batalla entre una planta y un árbol. La planta es la caña de azúcar; el árbol, la palma.
La resistencia de la dignidad contra los que quieren abatirla, podría describirse como la batalla entre una planta y un árbol. La planta es la caña de azúcar; el árbol, la palma.
Como si nada humano quedara sobre La Tierra. Como si las máquinas estuvieran dispuestas a descubrir nuestro pasado a través de avatars.
Otra vez las notas del himno patrio / acompañando los rudos afanes / del déspota con sus sumisos clanes / de guerreros.
Time: “Thomas Matthew Crooks, de 20 años y cuyos motivos siguen sin estar claros, fue identificado como el único sospechoso del intento de asesinato de Trump”.
“El mar es lo que nos hechiza, exalta y conmina. La selva, como el mar, es la multiplicidad de posibilidades, el misterio, el reto. El temor a perdernos y la esperanza de llegar”.
Un ejemplo para alertar sobre los efectos de la precariedad socioeconómica sobre la gestión cultural y patrimonial, la fragilidad de los individuos y las familias, y la desprotección de la memoria cultural.
WSJ: “El casi atentado en el mitin de Pensilvania es milagroso y podría ser un momento político redentor”.
POLITICO: “Los republicanos predicen que el tiroteo en el mitin de Trump facilitará el camino a la Casa Blanca”.
Uno puede pensarse minúsculo ante la fuerza arrolladora de ciertos relatos, uno puede creer que su capacidad para actuar libremente es apenas una ilusión ante el poderoso embate de las circunstancias. Sin embargo, la fuerza de lo minúsculo es inmensurable. Hay cierta heroicidad en ese enfrentamiento.
Esta obra del artista Julio Llópiz-Casal pertenece a la serie Licencia de conducción, publicada en La Fracción, una sección de Hypermedia Magazine.
Hace mucho que la Revolución Cubana pasó de ser un proyecto a ser un producto. Su mejor estrategia de marketing ha sido presentarse como un proyecto social responsable y humanista. Pero empiezan a acumularse historias que contradicen la esencia misma del socialismo.
“El hecho de ser artista chilena, mujer, antifascista y transfeminista, que vive el proceso social y el cambio chileno desde el extranjero, en un contexto totalmente dispar al de su país de origen, donde sí existen derechos para los trabajadores y una seguridad social para los habitantes, me pone en crisis constantemente”.