La resistencia de la dignidad contra los que quieren abatirla, podría describirse como la batalla entre una planta y un árbol. La planta es la caña de azúcar; el árbol, la palma.
La resistencia de la dignidad contra los que quieren abatirla, podría describirse como la batalla entre una planta y un árbol. La planta es la caña de azúcar; el árbol, la palma.
Una copa rota, frágil, como un cuño, como un susurro que escurre sangre detrás de la oreja.
Líder del Grupo Wagner, Yevgeny Prigozhin, ha muerto, según confirmaciones internas. Mientras crecen las especulaciones, el grupo pide cautela y evitar acciones precipitadas.
Time: “Thomas Matthew Crooks, de 20 años y cuyos motivos siguen sin estar claros, fue identificado como el único sospechoso del intento de asesinato de Trump”.
“El mar es lo que nos hechiza, exalta y conmina. La selva, como el mar, es la multiplicidad de posibilidades, el misterio, el reto. El temor a perdernos y la esperanza de llegar”.
Un ejemplo para alertar sobre los efectos de la precariedad socioeconómica sobre la gestión cultural y patrimonial, la fragilidad de los individuos y las familias, y la desprotección de la memoria cultural.
WSJ: “El casi atentado en el mitin de Pensilvania es milagroso y podría ser un momento político redentor”.
POLITICO: “Los republicanos predicen que el tiroteo en el mitin de Trump facilitará el camino a la Casa Blanca”.
Construyendo el socialismo o Deconstruyendo el socialismo pertenece a la serie Notas al margen, del artista Reynier Leyva Novo, para la sección La Fracción.
Al bajar de la guagua, hay que caminar. Inténtelo alguna vez. A fin de cuentas, caminar no ha matado a nadie. Tire sus pasos de vez en cuando, y quizás descubrirá algo que se estaba perdiendo. A mí me ha dado resultado. En parte porque quiero. En parte porque no me queda más remedio.
Carlos Lechuga: Es un verdadero gusto comenzar el año leyendo En brazos de la mujer casada (Editorial Hypermedia, 2020). Creo que es una hermosa despedida al 2020, tan lleno de sobresaltos y represiones. Su libro supera esos doce meses de mierda y consigue que, al menos por un momento, sea posible olvidar tanta tragedia.
Junto a los desplazamientos migratorios, transitan y se desplazan los modos de hacer resistencia. Esto se hace visible en la muestra Berlín contra el patriarcado. Emergen los feminismos del sur, antirracistas y anticoloniales. Sus reflexiones y estrategias de enunciación no solo tienen cabida, sino que también parecen urgentes.