Ava (Cuba, 1994). Cineasta, actriz, modelo y activista. Es reconocida como una de las voces más visibles en la denuncia contra la transfobia. Vive exiliada en Miami.
Ava (Cuba, 1994). Cineasta, actriz, modelo y activista. Es reconocida como una de las voces más visibles en la denuncia contra la transfobia. Vive exiliada en Miami.
El “Juego de la Green Card” se sumerge en el enmarañado proceso de inmigración estadounidense, desafiando a los jugadores al tener que “esperar en la cola”.
En medio de las tensiones mundiales, Cuba y Bielorrusia fortalecen su alianza, reforzada por los intereses rusos. La profundización de sus lazos económicos y militares podría reconfigurar el panorama geopolítico.
“Según declaró el domingo el jefe de la Comisión de Defensa de la Cámara Baja rusa, Andrei Kartapolov, a la agencia de noticias estatal RIA”.
The Atlantic: “El movimiento político de Trump introduce a los votantes más jóvenes en su tipo de camaradería”.
NBC News: “Funcionarios israelíes han amenazado con una ofensiva militar en Líbano si no se llega a un final negociado para alejar a Hezbolá de la frontera”.
New York Post: “Mike Turner pidió al presidente Biden que aumentara la presión para impedir que Moscú lanzara armamento nuclear antisatélite”.
La anunciada reforma salarial podría diluirse en una espiral inflacionaria de precios que mantendría muy bajo el poder adquisitivo. Para eliminar la escasez de alimentos tampoco parece posible la importación, pues la pandemia ha disminuido de manera drástica el turismo, las remesas y la venta de servicios médicos al exterior.
“Procuro ser optimista ante lo que estamos viviendo, pues lo que ha pasado me confirma que ser proactivos, constantes e inconformes con la obra, nos encamina lejos de cualquier acomodo o absurdo provinciano. Mírame aquí, entrevistado por ti. ¿Quién lo diría?”
“Nos trataron como traidores, recibimos muchas amenazas. La cosa fue seria, el impacto de ir al diálogo creó muchos problemas. A mí me avisaron (esa es la única vez que me avisaron de Cuba) de que Alpha 66 estaba detrás de mí. Yo dejé de ir a Miami. O sea, que la cosa fue bastante fea, ¿sabes?”
El pueblo donde crecí tenía una sola calle, larga y negrísima. Los lunes por la mañana, cuando todos iban para el trabajo, se pisaban los juanetes como en las pinturas de Marcelo Pogolotti. Daba náuseas mirar el gentío tropezando sobre aquella cuerda floja.