“Aunque ninguno de los informes disponibles es fiable para emitir una conclusión, la realidad visible es que de Cuba los científicos huyen”.
“Aunque ninguno de los informes disponibles es fiable para emitir una conclusión, la realidad visible es que de Cuba los científicos huyen”.
Archivos desclasificados revelan sus maniobras secretas contra Cuba en la saga de Angola, al tiempo que arrojan luz sobre sus matizadas relaciones con China durante la Guerra Fría.
La inesperada visita a Pekín de Henry Kissinger deja entrever un intento desesperado por salvar el abismo entre Estados Unidos y China. ¿Lo que está en juego? La estabilidad mundial.
Boris Larramendi (La Habana, 1970) es músico, cantante y compositor. Fundador del grupo Habana Abierta. Su carrera en solitario cuenta con cinco discos. Vive exiliado en Miami.
Mairav Zonszein, analista principal de Israel en el International Crisis Group, responde a la pregunta.
Zelenski reveló que lee libros sobre la historia del siglo XX, que exploran las “mentalidades” de figuras de la Guerra Fría y las relaciones entre las dos superpotencias, más Cuba.
El veredicto de culpabilidad de Trump en el juicio por el pago a la actriz porno Stormy Daniels ha supuesto un ola de apoyo republicano al expresidente.
“Ojalá esta entrevista sirva de homenaje a tantos hombres y mujeres de bien, y de condena infinita a la cáfila infame del funcionariado castrista”.
Cuba se encuentra en una emergencia energética y alimentaria. A pesar de la gravedad de la situación, la comunidad internacional deja a la isla, como de costumbre, en un segundo plano.
Si gana Donald Trump, el régimen de sanciones contra el castrismo se mantendrá. Mi aprecio por las sanciones no es la consecuencia de un posicionamiento ideológico, sino que viene de la constatación del cauce (contrario al interés nacional) que pretendió darle el gobierno cubano a la mano tendida por Barack Obama.
Esas criaturas que hoy llaman clarias siempre estuvieron ahí, estorbando la creación, intimidando a los creadores. Me decomisaron mis cacharros y hasta me gané una noche en prisión. Todo por ser un artista con computadora, con aparaticos, interesado en los píxeles, en la programación y en los videojuegos.
“¡Contrarrevolución!”, gritó. “No, no. Estamos haciendo una obra de teatro”. “¿Con qué permiso?” “Bueno, con ninguno”. “¿Ustedes son del CNAE?”. “No sé qué es eso”. “¡Contrarrevolución!”. “No, señor, es teatro. Mire el guion”. “¡Contrarrevolución y pornografía!”. El tipo dijo algo de un tal Decreto Ley 349.
No puedo explicar cómo esas feministas teóricas, académicas y parlantes en congresos, podrán dormir con el peso de tantas mujeres muertas o denigradas mientras ellas crean circulitos de marginalidad en el mapa cubano y hablan largamente (tienen que usar el lenguaje inclusivo) para al final no proponer medidas que detengan esos feminicidios.