La celebración del Mes de la Cultura Afroamericana ha servido de escenario al intento torpe de blanqueamiento de la dictadura más longeva del hemisferio.
La celebración del Mes de la Cultura Afroamericana ha servido de escenario al intento torpe de blanqueamiento de la dictadura más longeva del hemisferio.
Una instalación de carácter efímero con decenas de bolsas negras de basura infladas con aire, el cual poco a poco se va perdiendo.
‘Le dimos tremenda muela, pero la puerca vieja esa nos ignoró’. La noche para celebrar había derivado en una conversación tan impredecible como incómoda.
“Monta Obdulio Morales ‘Milagro de Ochún’ en el teatro Martí y le digo: ‘No, Obdulio, eso no me gusta’, y ya tú ves, que ahí fue donde se escuchó por primera vez ’Yo soy Juana Bacallao’”.
El corredor de seguros José Uribe se declara culpable de sobornar al senador Bob Menéndez y acepta cooperar con la fiscalía.
Las legisladoras progresistas de Estados Unidos defienden su viaje a Cuba argumentando que es clave para la toma de decisiones políticas.
sueño en el lodo de la moral hasta caer en nuestro estiércol para bendecirnos / no ser nadie para ser el amo del universo / ni juego ni escritura ni religión ni ley en el desierto de nuestros corazones
Multitud de personas corearon “Putin es un asesino” y “No a la guerra” mientras marchaban, bajo una fuerte presencia policial, hacia el cementerio de Borisovsky.
Ofelia Acevedo, viuda del defensor de los derechos humanos cubano Oswaldo Payá, presentó una demanda contra el exdiplomático estadounidense autodeclarado culpable de espiar para la dictadura cubana.
Ahora existe la posibilidad de que Luis Manuel Otero esté hasta cinco años preso, y es escalofriante. Pero paraliza sobre todo saber que ya ha pasado antes.
Se hace imprescindible rescatar la idea de la cultura como un espacio de resistencia, como un espacio que reclame la legitimidad de la discrepancia ante el poder político del Estado.
En Cuba, donde todo parece estar muerto, puede haber alguien escuchando; el arte puede cambiar la manera en que nos relacionamos, encontrar los puntos comunes, los dolores, las alegrías que nos unen como seres humanos, como sociedad.
Las prácticas visuales de Luis Manuel Otero, al erigirse en sitios de emergencia de tejidos sociales y de nuevas formas de interrelación, generan otros espacios de significados que, sin escapar de los artilugios del poder, resaltan su capacidad crítica frente a concepciones totalizantes de significación.