El sábado es el mejor día / Fresco, diáfano / Como aquellas tardes / En que mordíamos almendras / A los pies de ese árbol / Que nos protegía y nos salvaba / Del miedo a morir
El sábado es el mejor día / Fresco, diáfano / Como aquellas tardes / En que mordíamos almendras / A los pies de ese árbol / Que nos protegía y nos salvaba / Del miedo a morir
Un documental gélido y doloroso, estático pero bullente, extrañado y triste: Cuba dejó de ser algo posible hace sesenta y dos mil milenios.
Juana M. Ramos (El Salvador). Profesora de Español y Literatura en el York College. Ha publicado los poemarios ‘Multiplicada en mí’, ‘Palabras al borde de mis labios’, ‘En la batalla’, ‘Ruta 51C’, ‘Sobre luciérnagas’, ‘Sin ambages/To the Point’ y ‘Clementina’. Es coeditora de la antología bilingüe ‘Palabra Volcánica / Parola Vulcanica’ y del libro de testimonios ‘Tomamos la palabra: mujeres en la guerra civil de El Salvador (1980-1992)’.
“Parece que, además de relativo, el tiempo es algo bastante elusivo: cuando no me preguntan qué es, lo sé perfectamente; pero cuando me lo preguntan, entonces sí que no puedo definirlo”.
El Tribunal Federal de Apelaciones bloquea la ley SB4 de Texas, dictaminando que el Estado no puede hacer cumplir las leyes de inmigración.
Un tribunal británico permite a Julian Assange recurrir la extradición a Estados Unidos, alegando la necesidad de “garantías satisfactorias” sobre el riesgo de pena de muerte y los derechos de la Primera Enmienda.
“Para Orlando Luis Pardo Lazo, ser un escritor es apostar a la reescritura —el plagio, la cita, la traducción, el reciclaje en otro contexto, la parodia— como única forma de no repetir”.
La ONU exige un alto el fuego inmediato en Gaza tras la abstención de Estados Unidos, en medio de un conflicto en el que han muerto más de 32.000 personas.
60 migrantes portan una cruz a través del río Suchiate hacia México en el Vía Crucis Migrante 2024, símbolo de su lucha por alcanzar la frontera de Estados Unidos.
Jacobo sabía que su historia jamás saldría en los periódicos. Estaba dispuesto a podrirse: aspiraba su propia putrefacción, el agrio olor de los años que vendrían.
No nos fuimos: nos extinguimos.
Exterminadores de toda belleza y verdad. Basura insular, basura exiliada. Una plaga que ninguna otra raza superior a nosotros será capaz de erradicar.
El día que me tire de un edificio, disfrutaré el aire dándome en el pelo. Y voy a caer, pero voy a caer con la pinga parada. Porque, como un niño, en un juego de parque, yo he decidido no participar. No juego. Ganen ustedes. Nadie está cuidando la base. Sean los reyes. Con sus coronas de cartón.
La obra de Odalys Orozco revela su interés por las categorías y las formas que estructuran nuestra percepción del mundo. Termina constituyendo un cosmos imaginario que tiene la expansión de las cosas infinitas.