Los símbolos patrios pertenecen a toda la ciudadanía, hacen parte del imaginario colectivo de la nación que, a su vez, se ha nutrido de la historia construida a lo largo de nuestro devenir.
Los símbolos patrios pertenecen a toda la ciudadanía, hacen parte del imaginario colectivo de la nación que, a su vez, se ha nutrido de la historia construida a lo largo de nuestro devenir.
Una reseña sobre este cortometraje es más bien la crónica de una imposibilidad interpretativa. Los instrumentos y habilidades críticas se rinden a la extrañeza y las sensaciones.
Carlos Lechuga (La Habana, 1983). Cineasta, productor, guionista y escritor. Con la Editorial Hypermedia ha publicado ‘En brazos de la mujer casada’ y ‘Fuera de Cuadro’, una colección de entrevistas que va mucho más allá del cine.
“Los esforzados dueños-choferes de almendrones son sólo otra de las tantas categorías de héroes anónimos que mantienen, mal que bien y nadie sabe cómo, la Isla funcionando. O que, al menos, evitan que se hunda definitivamente”.
En su programa nocturno de televisión, el presidente venezolano Nicolás Maduro calificó a la ExxonMobil de “brazo imperial del petróleo”.
Armando Lucas Correa (Guantánamo, Cuba, 1959) Escritor, investigador, periodista y editor cubano. Su primera novela, “La niña alemana” vendió más de un millón de ejemplares. “El silencio en sus ojos” es su más reciente trabajo. Reside en Nueva York.
La libertad se parece a esa sonrisa con que la muerte nos llama. Es promesa de una plenitud allende el turbio reino de este mundo.
Estos creadores se suman a los quince artistas encarcelados a lo largo de todo el país, por los que sostenemos una campaña de liberación.
“Al matar a Alexei, Putin mató la mitad de mí… Pero aún conservo la otra mitad, y eso me dice que no tengo derecho a rendirme”.
Y pasó lo que tenía que pasar. En mi taxi Uber se montó Salvador Wood. Campechano, vivo, sonriente.
Una conversación con Juan Abreu a propósito de la publicación del libro Emanaciones. 2008-2011 (Hypermedia, 2019).
Un triángulo de sudor o acaso de savia mucho más vital que el sudor quedó fragante sobre la piel del asiento. In fraganti.
Hay que admitirlo, Andrés Isaac Santana: eludir tus escritos, más que una injusticia sería un desatino imperdonable. Eres una de las voces críticas cubanas de mayor repercusión internacional.