Este dibujo de Pablo Rosendo es un himno de paz, de bondad. El artista nos dice que hasta los extremos que parecieran más irreconciliables pueden negociar bajo la égida del amor.
Este dibujo de Pablo Rosendo es un himno de paz, de bondad. El artista nos dice que hasta los extremos que parecieran más irreconciliables pueden negociar bajo la égida del amor.
La foto de este lunes de noviembre ilumina otro sentido subterráneo de esas palmas que revientan buldoceadas en un verso olvidado.
De lo que se trataba era de hacer un claro en el bosque. Una especie de patio interior. Una claraboya para visibilizar la barbarie.
La pregunta clave es si no se hartará Mamá Natura de tanto reciclar cantidades industriales de derrames y decida dejar morir toda especie que de sus bondades dependa.
El INM de México rescató a 156 migrantes de 8 países, hacinados en un camión y un remolque, en un esfuerzo coordinado con la Sedena y la Guardia Nacional.
El presidente Javier Milei se reúne con el Papa Francisco, con el objetivo de sanar las desavenencias del pasado, en lo que podría leerse como un gesto por la concordia nacional.
Los Chiefs consiguen su tercera Super Bowl en 5 años con una victoria en la prórroga contra los 49ers en Las Vegas. Mahomes gana su tercer MVP.
Las elecciones de 2024 suscitan un debate sobre la edad presidencial, ya que los candidatos serán los más viejos de la historia, lo que provoca dudas sobre su idoneidad para el cargo.
A dos años y medio de las protestas masivas del 11 de julio, cientos de cubanos inocentes guardan prisión en Cuba, entre ellos quince artistas.
Los cárteles mexicanos se infiltran en Montana, explotando el aislamiento de las comunidades indígenas, traficando con metanfetamina y fentanilo.
Esta será, pues, la historia de la Revolución Cubana contada capítulo a capítulo por los taxistas Uber.
Aunque solo publicó dos o tres textos en revistas olvidables, durante varios años Gofredo se consideró escritor e intentó abrirse camino. Muchos pensábamos que alguna vez sería reconocido su talento. No obstante, llegó un día en que, rendido, abandonó la literatura.
¿Puede terminar Miami, este exilio con dos vidas, dos bocas, dos casas, dos familias, “cubanoamericanizando” Cuba?
¿Alguien se ha percatado de que ya apenas se puede leer —no digamos escribir— entre tanto dele que suene de la “ultracorrección” y lo “políticamente correcto”?