La revolución, que había prometido transformar la realidad cubana, habría terminado produciendo sobre todo una nueva manera ampulosa de hablar de ella.
La revolución, que había prometido transformar la realidad cubana, habría terminado produciendo sobre todo una nueva manera ampulosa de hablar de ella.
El premio francés a Molina ilustra esta paradoja: en lo simbólico, apunta a celebrar el intercambio cultural; pero en lo político, reaviva conflictos internos.
No hay comida ni agua ni electricidad, pero ruido sobra. Hay quien lo llama ʻresistenciaʼ.
El premio francés a Molina ilustra esta paradoja: en lo simbólico, apunta a celebrar el intercambio cultural; pero en lo político, reaviva conflictos internos.
No hay comida ni agua ni electricidad, pero ruido sobra. Hay quien lo llama ʻresistenciaʼ.
La Habana y sus más de cien cines es una leyenda. En las marquesinas quedan los nombres borrosos.
La degradación de la tercera edad se pasea por las calles, se hunde en los sillones desvencijados, conserva cadáveres vivos como si estuvieran en el Museo de Cera.
Eran algo endémico, único: Insectos de la Espera. Cuerpos adaptados a la penuria, a la inventiva del hambre.
La Habana y sus más de cien cines es una leyenda. En las marquesinas quedan los nombres borrosos.
De mi padre y su rol en los días del desembarco en Playa Girón tenía el recuerdo de un trozo de tela. La tela de un paracaídas.
Una obra que expande, con rigor y riesgo, las posibilidades de un cine que aún busca cómo mirar su propia historia.
Veo a una muchacha que sale de Mayagüez convencida de que su futuro está en la voz. No sé qué canción llevaba consigo y prefiero no inventarla.
Llegará la hora de la reconstrucción, porque en esa tristeza, que es una ciénaga lúgubre, el cubano se inferioriza, se diluye, se extravía.
¿Qué se me escapa del campo de visión, qué me hace seguir desajustando su imaginación y mi esperanza?
Vengan cumbres y congresos a la isla de la baba / a esta militarizada prostituta caribeña / la que cuestiona y desdeña al artista irreverente.
La necesidad literaria del mesianismo: perdería buena parte de su conflicto si la custodia dejara de ser una obligación recibida y la espera no comprometiera el cuerpo de quien la cumple.
El Dragón lleva ya más tiempo muerto del que vivió, lo que me resulta una cosa terrible, porque acentúa demasiado la condición de estar muerto.
Es lo que tiene la revolución, pienso: hoy tiene más sentido que nunca, no importa cuándo leas esto.
¿Qué se me escapa del campo de visión, qué me hace seguir desajustando su imaginación y mi esperanza?
Como el Estado ha dispensado la muerte con bastante liberalidad, muchos defensores de los derechos humanos arguyen que la democracia moderna debe renunciar al derecho a matar.
Michelle Bachelet no pudo hacer que se olvidasen sus vergonzosas defensas de cuanto dictador amigo le tocó abrazar cuando ocupó La Moneda.
Edel Rodríguez es un ilustrador cubanoamericano. Su trabajo se distingue por una síntesis visual poderosa y una mirada incisiva sobre la política contemporánea.
Iván Camejo es un humorista, actor, guionista y dramaturgo cubano. Ha desarrollado una extensa trayectoria en el teatro y la televisión. Vive en Miami.
Los derechos culturales permiten a personas y grupos expresar su humanidad, su visión del mundo y el sentido que dan a su existencia.
El nivel más alto de desigualdad en décadas, una población envejecida y en recesión demográfica, un capital humano exhausto y deprimido.
La escasez no se resuelve; se administra. Y se administra de modo que el ciudadano común cargue con la culpa de lo que no decide.
Como periodista, cubrir la realidad cubana en estos momentos es realmente desgastante a nivel emocional.
“La palabra puede ser una forma de resistencia, pero también una forma de cuidado”.
“Seguimos confiando en que Dios es el único que tiene la palabra final y está al control”.
El Generalísimo lo recibió. El Comandante en Jefe también. Y el púgil José Legrá nunca pareció demasiado preocupado por resolver esta contradicción de cara a los demás.
Cortinas rojas, verdes y violetas descendieron sobre regiones donde una aurora era casi inconcebible: en La Habana y otros puntos del Caribe se vieron resplandores insólitos.
‘¡Cobarde, mírame, dale! ¡Mídela ya!’. Medir o no medir, esa era mi cuestión.
“Solo durante un breve tiempo puedes permitirte no entender nada en un lugar nuevo. No desperdicies la oportunidad de que las verdades, grandes y pequeñas, irrumpan de pronto ante ti”.
Para los cubanos, la Guerra Fría suele evocarse a través de la Crisis de los Misiles de 1962. Pero Palomares en España recuerda otra realidad menos conocida.