La destrucción total de esta necrópolis es solo cuestión de tiempo.
La destrucción total de esta necrópolis es solo cuestión de tiempo.
La permanencia en la mentalidad colectiva de la época colonial se extiende al futuro.
Laritza Diversent es abogada. Máster en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario. En 2010, fundó el Centro de Información Legal Cubalex.
Nunca se sabrá si aquello fue solamente uno de esos amores sin placer corporal.
“Aquí nadie tiene papeles y nadie tiene la jubilación asegurada. Trabajamos para el diario”.
Nicolás Maduro, P. Diddy, Luigi Mangioni, Ismael ʻEl Mayoʼ Zambada y otros lectores del montón.
‘Nora’ resulta mucho más que un ‘thriller’ de espionaje: es un caso de estudio de cómo el género sirve al adoctrinamiento ideológico.
‘#socialmediaslave II’, del artista cubano Juan Luis Pérez, acaba de recibir el Best Sculpture Award, durante la semana de Art Basel.
Iván Camejo es un humorista, actor, guionista y dramaturgo cubano. Ha desarrollado una extensa trayectoria en el teatro y la televisión. Vive en Miami.
Para los extranjeros, Cuba aún sigue siendo la isla de Fidel Castro. La autora ha optado por no explicarles demasiado. Con tal de no matarles la ilusión.
El premio Nobel Abdulrazak Gurnah critica el racismo de la literatura imperial británica y califica de inútiles las ediciones de los clásicos.
El secretario Blinken llega a Tel Aviv e insta a Israel a realizar “pausas humanitarias” en Gaza para ayudar a los civiles y debatir sobre una futura paz.
Los Beatles lanzan “Now and Then”, la última canción en la que aparecen los cuatro miembros de la legendaria banda de Liverpool.
Este perfil pretende desentrañar la compleja narrativa de una mujer que se ha convertido en símbolo tanto del sueño americano como de la naturaleza de la política estadounidense.
Obama señaló: “Ya han muerto miles de palestinos en los bombardeos de Gaza, muchos de ellos niños. Cientos de miles han sido desplazados de sus hogares”.
Alguien podría decir: he aquí una más de los que quieren hacerse un nombre a costa de nombrar a los que ya se han ganado el suyo. Pero se equivocan. Nosotros no queremos un nombre: los queremos todos y al mismo tiempo. Queremos ver arder el Kempinski como vimos arder Notre Dame. Somos las hijas putas que parió la mujer del carpintero.