‘Narcisos’ es una de esas escasas piezas literarias que operan simultáneamente en varias alturas del pensamiento y la emoción.
‘Narcisos’ es una de esas escasas piezas literarias que operan simultáneamente en varias alturas del pensamiento y la emoción.
Ante mis ojos la imagen se imponía. Debo capturarla, pensé y saqué el móvil con cautela de mi bolso, para que el señor no se diera cuenta de que sería fotografiado.
Tunde Onakoya jugó al ajedrez sin parar durante 60 horas en Times Square de Nueva York y para recaudar fondos para los niños necesitados de África.
Una imagen nunca ha sido una fuente honrada para expresar la felicidad.
Para Diango Hernández, pintar un rostro significa proyectar sobre el papel o el lienzo la esencia de un modelo, su doble fluídico, antes que su apariencia.
¿‘Solamente el dolor, ese gusano que roe…’?, digo para mí, queriendo nunca olvidar.
¿No te das cuenta de que estás creando un nuevo proletario y generando el descontento de una clase que logramos extinguir desde los años 70?
El mercado se saturará, los coleccionistas dejarán de pagar cifras astronómicas por objetos sin valor real y el sistema colapsará.
Lo diré de entrada: con este libro he tenido una pelea cordial, un diálogo tenso que ya dura 30 años o más.
Un Premio Nobel de Literatura latinoamericano contaba que vio a Fidel Castro tragar 18 bolas de helado, mientras hablaba y hablaba…
‘Resultados electorales’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
Me gustaría usar una boina. Como la del Che. Como las que llevaban los pioneros en los libros que me dio mi padre comunista.
Comenzó con la invitación de una amiga a fotografiar íntegramente un encuentro sexual con su pareja.
🔞 (Advertencia: esta galería contiene imágenes que pueden dañar su sensibilidad).
La curaduría como puesta en escena del pensamiento y un intento de diálogo con los públicos del arte contemporáneo desde lo sensual, lo espiritual y lo intelectual.
El huracán Idalia causa estragos en Cedar Key, Florida, convirtiendo el sereno refugio de artistas en un páramo inundado.
El autor indaga sobre un probable repertorio de chistes “sin autor”, difícilmente construidos por la ingeniosa Seguridad del Estado.
Los fantasmas son habitantes del mundo de las especulaciones, las conjeturas, los deseos, los miedos, el misterio, y de otras tantas dimensiones del mundo de las ideas. Lo mismo que para el cinematógrafo, todas las demás artes y todas las filosofías se generan, consagran y fructifican siempre en las praderas cerebrales.