El primer llamamiento de un movimiento fascista, o prematuramente fascista, es contra los intrusos.
El primer llamamiento de un movimiento fascista, o prematuramente fascista, es contra los intrusos.
El corredor de seguros José Uribe se declara culpable de sobornar al senador Bob Menéndez y acepta cooperar con la fiscalía.
Las legisladoras progresistas de Estados Unidos defienden su viaje a Cuba argumentando que es clave para la toma de decisiones políticas.
Por fin cedo y me abro a su aliento, a su saliva. Y el paisaje cambia, como si todo estuviera más destruido y más triste.
El muy parcial enfoque que se alienta desde los olimpos culturales hace dudar de la sinceridad del remordimiento blanco.
La profesora entró al aula y dijo como si fuera lo más natural del mundo: “Se nos ha ido el hombre más grande de la humanidad”. Se nos ha ido, dijo.
La L de lengua. La L de locos. La L de labios. La L de lamentación. La L de ʻlárguenseʼ.
La censura es un trago amargo que no desciende del esófago.
Andrés Reynaldo: La elección de ‘El Manisero’, compuesta en los años 30 por Moisés Simons, es una muestra del ritual como provocación.
Días de prohibiciones / y añoranzas / en los que ellos regresan, / contados hacia atrás / sin otro cansancio que probar / uvas robadas: / desconcierto que al final / tampoco comeré sin vergüenza.
¿Qué cine ven los críticos cubanos? ¿Cuál es el mejor cine de los últimos tres años? ¿Existe un cine para cinéfilos? ¿Es la cinefilia un pecado?
¿Estamos limitados, coaccionados, determinados por el lenguaje? ¿Cómo hablar libremente sin que nuestras palabras conviertan a esa realidad en una otra cosa distinta a lo percibido?
‘Yo amo Cuba’ es una entrega de la serie ‘Epizootia’, una columna de la artista Camila Ramírez Lobón en ‘Hypermedia Magazine’.
En una sorpresa electoral, Javier Milei, líder de La Libertad Avanza, se adelanta en las primarias argentinas, desafiando al establishment político y prometiendo una revolución liberal.
Cuando el gobierno de un país no actúa a cabalidad ni a la altura de las expectativas, los símbolos patrios devienen expresión última de nuestra inconformidad, nuestras angustias y nuestras esperanzas. El único modo efectivo de hacer oír nuestro reclamo.