No hay puentes sanos. Se ha hecho inconcebible el diálogo entre Ana de Armas y los cubanos.
No hay puentes sanos. Se ha hecho inconcebible el diálogo entre Ana de Armas y los cubanos.
El líder opositor ruso encarcelado Alexey Navalny da pruebas de mantener frescos el humor y la ironía, al compararse con Papá Noel en medio de las duras condiciones que está viviendo.
Estados Unidos ataca a las milicias Kataib Hezbollah, apoyadas por Irán, después de que un ataque con dron hiriera a tres soldados estadounidenses.
“El opio es el mejor desayuno para no sentir el impulso de llorar por la luz que no ha llegado”.
“Al siguiente día de mi primer encuentro y conversación con Reinaldo Arenas, llegué a la casa de la doctora Elia Calvo de Stalin”.
La victoria de Donald Trump ha dejado consternado a muchos que, desde distintas zonas del espectro político, lo denunciamos como un agitador con irreprimible vocación autoritaria.
Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
“Puede que no nos dirijamos hacia un colapso general, sino hacia una época tan horriblemente estable como los imperios esclavistas de la antigüedad”.
Fragmento de El estruendo de Ciclón. La nueva revista cubana (1955-59), título de próxima aparición por Hypermedia, bajo la edición de Ernesto Fundora.
‘Gas en los poros’ fue estrenada por Prometeo, en La Habana y diciembre de 1961, bajo la dirección de Francisco Morín. En el reparto estuvieron Parmenia Silva y Verónica Lynn. Y fue publicada en ‘Lunes de Revolución’, el 27 de marzo de 1961.
Martí ―de cierta forma― sospechó que esa deseada internacionalización de la pintura mexicana vendría desde sus orígenes: desde la influencia mural de los templos mayas.
En enero de 2014, anuncié a mi familia que iba a intentar ir a Laponia haciendo ‘autostop’ sin un euro en el bolsillo, solo con una maleta como galería y los pequeños cuadros que iría garabateando por el camino.
Quisiera felicitar y mandar fuerza a todas las madres cubanas que tienen a sus hijos presos o esperando una sentencia, por manifestarse en contra de un gobierno que es una dictadura.
Salvo contadas excepciones, el cine cubano continúa siendo hoy más de lo mismo. Dos filmes nacionales, proyectados el pasado año reafirman esa persistencia estéril en un decadente paradigma realista, en una estética de la repetición que el espectador consume como parte de un ritual en la luneta.