TIME: “El 20 de enero, todos estaremos viviendo en la América de Trump. Aquí tienes un vistazo de cómo podría ser”.
TIME: “El 20 de enero, todos estaremos viviendo en la América de Trump. Aquí tienes un vistazo de cómo podría ser”.
Mientras un Estado policial despliega su fachada democrática, la venta de una realidad paralela es otro ejercicio de represión e invisibilización de la vida que llevan los cubanos.
Los votantes chilenos rechazan una Constitución conservadora tras haber derrotado previamente una carta magna de izquierdas.
Antonio Gómez Sotolongo (1954) es músico e investigador. Ha publicado Historia de la música popular cubana: De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976).
Capítulo del libro ‘Historia de la música popular cubana. De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976)’, de Antonio Gómez Sotolongo (Hypermedia, 2024).
The Wall Street Journal: “En el ámbito doméstico, no es centrista. En el exterior, parece no estar preparada para los peligros que se avecinan”.
The Conversation: “Cinco razones por las que los votantes apoyan a Kamala Harris”.
The Wall Street Journal: “Frenaría la marcha coercitiva de la izquierda, pero es probable que sus políticas sean una apuesta incierta”.
The Economist: “El daño a la economía de EE. UU., a sus instituciones y al mundo sería enorme”.
El gallo Mike se hizo muy famoso, y su dueño se hizo muy famoso. Recorrió Estados Unidos siendo expuesto junto a otros animales particulares, hasta que dieciocho meses después murió en una habitación de hotel.
En este encuentro, los autores se desprenden de la cotidianeidad que los envuelve y comparten en sus piezas ese lado íntimo, sincero, que se sustenta en los orígenes, sin caer en clichés coloniales ni tópicos insulares.
“Creo que deberían establecerse estándares internacionales para casos donde el Gobierno no parece legítimo, captura el poder y solo explota a la población”.
“Es más común ver personas de diferentes generaciones tatuadas, aunque todavía quedan muchos prejuicios en Cuba; sobre todo a nivel institucional”.
La desgracia de Landrián, y también su timbre de gloria, es que comienza a trabajar como documentalista cuando el ICAIC está en su fase más agresiva en relación con esas tareas: nadie es cineasta en el país.