Through sobbing tears she said “Es que, mija, tú eres la reina.” She wiped some of the tears away and said it again: You are the queen.
Through sobbing tears she said “Es que, mija, tú eres la reina.” She wiped some of the tears away and said it again: You are the queen.
Ron DeSantis lucha en la carrera republicana mientras Trump lidera y Haley sube, apostando por Iowa para impulsar su campaña.
Comienza en Gaza el alto el fuego entre Israel y Hamás, que pone fin a 48 días de conflicto. La tregua incluye la liberación de rehenes y la entrada de ayuda.
Es la Uneac, la organización que acompaña proyectos que coartan la libertad creativa, la que atropella a mujeres intelectuales; la que ideologiza y politiza el consumo culturaly educativo de las niñas y los niños cubanos.
No hay eventos a los que acudir: ni tertulias, ni festivales, ni espacios de opinión donde se pueda debatir qué se debería hacer con las estatuas, una vez que el sistema se desplome.
La atención a la migración cubana es una deuda de solidaridad que la región aún no ha saldado.
La pérdida de otra vida en la más absurda cotidianidad de una nación sin rumbo y sin destino.
A propósito de En un rincón del alma, (Jorge Dalton, 2016), documental sobre el escritor Eliseo Alberto.
“En muchas ocasiones, cometemos el error de contemplar solo al artista como productor cultural y concebimos al curador como el epítome del bibliotecario, encargado de analizar, catalogar, organizar y mostrar esa producción cultural”.
Soy del bando de los malagradecidos. Y lo reivindico. Soy de los que cada vez tenemos menos que agradecer, los cuervos que criaron y que ahora les estamos sacando los ojos.
La comisión nacional revisora de películas del gobierno de Lukashenko había determinado que ‘Corazón azul’ era pornografía y se había creado un veto que prohibía su exhibición en territorio bielorruso.
‘Chismear’ en exceso —he aquí un oxímoron, nunca se ‘chismea’ de más—, ‘chismear’ hasta la mezquindad —he aquí una falacia: mezquinos son los ‘buenistas’, jamás los chismosos, esos “amantes de la verdad” según Gide— siempre resultaba el plato fuerte.