Prólogo de la antología poética ‘Apariencia de árbol’ de Yolanda Blanco.
En medio de las tensiones geopolíticas con Occidente, el Luna-25 ruso se prepara para tocar la cara oculta de la Luna, reviviendo una ambición cósmica de hace 50 años.
Mientras las ligas de fútbol arrancan, estrellas como David de Gea, Eden Hazard y Sergio Ramos aún buscan equipo. El mercado desafía incluso a los más renombrados.
Adiós, Centurión. Mártir de la ajenidad. No dejaste ni quince minutos de fama en YouTube.
Diré que —como mucha gente— yo nací en La Habana. Aclararé, además, que la ciudad donde vine al mundo ya no existe.
De esas “miradas evocadoras” sobre La Habana, retomo la más inquietante y profética, la del gran poeta José Lezama Lima.
Reuters: “Las elecciones podrían dar paso al primer gobierno de extrema derecha del país desde la Segunda Guerra Mundial”.
AP: “El primer atleta transexual de Cuba muestra los progresos y los retos a los que se enfrentan las personas LGBTQ en la isla”
The New York Times: “No se puede esperar que los votantes ignoren lo que fue evidente: Biden no es el hombre que era hace cuatro años”.
Hoy, mejor que cualquier otro día, he comprendido ese grito que sale del alma: “En San Isidro estamos todos”. Les toca a ustedes la escalada de violencia en una expresión muy alta; a mí, en mucha menor medida. Lo peor es que mañana le puede tocar a cualquiera. No es necesario alzar la voz para ser acusado; basta, tan solo, tratar de asomar la cabeza fuera del guion.
Alguien me dice: pero, ¿para qué hacen eso, si nadie los conoce? Y, más allá de que no es cierto que nadie los conoce, yo me pregunto: ¿es importante que te conozcan? No es importante conocer a Denis Solís. Lo importante no es él: puede ser cualquiera de nosotros. Lo importante es que conozcan la causa de tu acción.
Está claro que, por mucho que doren la píldora, Miami no es ciudad para los actores. Y menos para el tamaño de Broselianda Hernández. Lo más duro es que el cine cubano también la abandonó. Ese cine ingrato que desatiende a muchos, aun en el momento de mayor brillo. Brose se quedó sin tierra. Por eso se ahogó.
Natalio Chediak: “El Manisero es el himno nacional de los músicos cubanos; lo llevan siempre en la maleta, una especie de pasaporte. El arreglo de Triff late con nuevas sonoridades, un imaginario donde todo se hace posible”.