The Wall Street Journal: “El programa ofrece permisos de trabajo, protecciones contra la deportación y una vía hacia la ciudadanía”.
The Wall Street Journal: “El programa ofrece permisos de trabajo, protecciones contra la deportación y una vía hacia la ciudadanía”.
Analizamos un artículo de Leonid Savin, director de ‘Geopolítica.ru’, en el que aborda la revitalización de las relaciones ruso-cubanas.
“Paga en efectivo por adelantado… No hay nada mejor que eso”, comentó entonces Rich Waltzer sobre Castro.
The Atlantic: “¿Por qué aceptar una propuesta de paz cuando el objetivo es la ‘guerra permanente’?”.
Monika Fox brilla por fin ahora en la internet cubana, para recordarnos que no conocemos las dimensiones groseras de nuestra debacle. Ni tampoco, lo grotesco de nuestro carnaval.
“Hay un horror arcaico en esta sed de sangre que ya no creía posible en estos tiempos. Esta masacre tiene el patrón de la aniquilación mediante pogromos, un patrón que los judíos conocen desde hace siglos”.
“Te voy a decir algo. Prepárate, ponte fuerte. Lo estábamos esperando: se murió tu papá, Orestico”.
“¿Eres menos hombre si no eres padre? Esa pregunta me ha acosado durante décadas. Pero he aprendido a amar mi vida sin hijos”.
“No había ningún motivo para charlar con Leonardo Padura y los había todos. No tenía ningún libro que promocionar, y por eso hablamos a pierna suelta de casi todo”.
El día que le baje el octanaje a lo que escribo, por miedo a alguna consecuencia, tendrá que ser mi último día en esta profesión. Porque esta profesión va de la franqueza, de contar verdades. Y si me miento a mí mismo, no tendré moral para levantar la cabeza, mirar a los ojos y enjuiciar a otro.
“Mi familia emigró, me quedé sola en casa con un montón de evocaciones que no quería abandonar. Sin ánimo de edulcorar mi realidad, traté de involucrar esas instancias de vida también en mis dibujos. Poco a poco fui tomando conciencia del significado de la serie: los dibujos como espacios y diarios de vida”.
El hambre, y las otras hambres, sostendrán el inmovilismo de seis décadas. Con la barriga vacía no se puede pensar bien. Con el alma triste, tampoco. No estoy optimista. No lo estaré hasta que acaben con el embargo. Y eso, coinciden astróloga y bruja, es imposible. A mí quémenme en esta hoguera también. Pero vayan pidiendo el último, que la fila es larga.
Roberto Viña es un artista total: escribe teatro, cuentos, poesía, ensayos. Da clases en la universidad. Por su empeño y dedicación, a veces lo veo ir y venir como si fuera un tipo del Renacimiento. La Habana del siglo XXI parece querer amedrentar, mermar, a todo aquel que, como él, anda con un millón de historias en la cabeza.