Los días de San Valentín de hoy, no son los mismos de antes, en La Habana del asombro, en La Habana-regazo.
Los días de San Valentín de hoy, no son los mismos de antes, en La Habana del asombro, en La Habana-regazo.
“Las mujeres funcionan así, más o menos. Pero hay que llegarles. ¡Hay que saber llegarles!” “¿Es muy a lo hondo?”, quiso saber Agar… No, definitivamente no le gustaban los comunistas.
He pretendido siempre conservar ese mundo que ha ido desapareciendo y que es, definitivamente, nuestra identidad nacional.
“Este libro publicado por Casa Vacía es, sin lugar a dudas, un epitafio, el del propio Jorge Enrique o el secreto mejor guardado de la literatura cubana”.
“Y
Durante años, tuve muchísimo miedo de mencionar la carta. Los amigos íntimos de Mendieta me habían contado muchas historias aterradoras sobre el Sr. Andre. Nunca lo había conocido, pero sabía que era un famoso artista anglosajón, que también podía ser un asesino.
De las hábiles manos de Nicolás no sólo salían las piñatas para los cumpleaños de todos los chamas de la cuadra, sino también, ¡maravilla de maravillas!, modelos en madera de barcos y aviones, a escala y con lujo de detalles.
‘Distintos modos de contar ovejas’ es una entrega de la serie ‘Epizootia’, una columna de la artista Camila Ramírez Lobón en ‘Hypermedia Magazine’.
“No la interrumpo / dejo que pinte / todo / lo que se vuelve tangible./ Me asusto / y respiro / para saber / si aún / soy espesor”.
Desde la academia europea, el debate sobre el totalitarismo es un asunto taken for granted. El rechazo a procederes “de derecha” legitima un pendular hacia la utopía y la mistificación del sistema “de izquierda”, aderezado por esa “singularidad” tropical de lo revolucionario de la que Cuba es paradigma.
Jorge Molina y Eduardo del Llano son dos ejemplares del homo novum cubanensis, que a estas alturas ha devenido homúnculo forjado y regurgitado por la alquimia revolucionaria (authentic since 1959).
El ejercicio de memoria propuesto por la artista chilena exhibe el olvidar como lo político del recordar, perdiendo protagonismo el Gran Relato histórico para dar paso al proceso. Mariana Riquelme Pérez busca la oportunidad, en la utilización del grosor del plumón, de pasar la historia a modo anecdótico.
Por algún efecto o defecto de exhibir aquellas películas importadas desde la Libertad hasta la Cuba cárcel, las imágenes tenían siempre un corrimiento hacia el azul.