Comprobaremos que no habíamos sido más que simples víctimas de una demencial ilusión adscrita, a la fuerza, a lo mesiánico.
Comprobaremos que no habíamos sido más que simples víctimas de una demencial ilusión adscrita, a la fuerza, a lo mesiánico.
Diré que —como mucha gente— yo nací en La Habana. Aclararé, además, que la ciudad donde vine al mundo ya no existe.
De esas “miradas evocadoras” sobre La Habana, retomo la más inquietante y profética, la del gran poeta José Lezama Lima.
En su dimensión política, el rentismo es más conveniente para el régimen. Asegura la desmovilización ciudadana.
“En la filmografía de Fernando Pérez palpitan las angustias existenciales de nuestro tiempo”.
Las cuatro últimas palabras que papá me dijo, nunca se las había escuchado en cuarenta y dos años: “Vete al carajo, hijo”.
Te acuerdas, Sylvia, cómo trabajaban las mujeres en casa. / Parecía que papá no hacía nada.
Mi padre andaba ennoviado y se negó a exiliarse sin que mi madre lo acompañara.
Daniel B. Shapiro ha sido embajador de EE. UU. en Israel y director sénior para Oriente Medio y el Norte de África en el Consejo de Seguridad Nacional.
“Con una sensación creciente de extrañeza, leí las cuatrocientas y tantas páginas de ‘Hotel Singapur’, novela de Gerardo Fernández Fe”.
En pleno preludio electoral, Quito vive una ola de terror tras el asesinato del candidato Fernando Villavicencio. Con conexiones a carteles y tensiones políticas, Ecuador enfrenta una grave crisis institucional.
Vivimos en una época extraña en la que las narrativas han suplantado a los hechos y no me hacía ilusiones sobre cómo los medios de comunicación corporativos responderían a mi frenética actividad.
A mi madre siempre le gustaron la decadencia y los edificios destartalados.
Yo rogaba en silencio, a un Dios en el que no creo, para que no muriera en la travesía, para que llegara a salvo.
El ascenso de Mike Johnson a presidente de la Cámara retrata a un estratega que ha aprovechado la discreción ante la ostentación política.
El virus (y su efecto mediático) está haciendo estragos desde hace meses, pero seamos justos: este microorganismo nos ha traído beneficios a algunos mortales: sosiego, permanencia en el hogar, preparar con calma los alimentos, dormir lo necesario, pasar más tiempo con quienes amo… Y he aquí que de pronto estoy pensando en animales.
En esta serie de columnas me voy a poner a recopilar todas las historias de monstruos de nuestra infancia en la isla: La Loba Feroz, El desfigurado de Manrique, el que ponía agujas infectadas en los cines, etcétera. Y para todos estos antagonistas, para todos estos villanos, tiene que haber un héroe. O mejor: una heroína.